La carrera por la ia: nvidia y marvell apuestan por una conexión ultrarrápida

El auge imparable de la inteligencia artificial está reconfigurando la infraestructura de los centros de datos a una velocidad vertiginosa. Lo que hace unos años eran experimentos de laboratorio, hoy se ha convertido en la columna vertebral de servicios cotidianos, y la demanda de potencia de procesamiento está disparándose. Las proyecciones apuntan a que el mercado de GPU como servicio superará los 50.000 millones de dólares antes de que termine la década, una cifra que obliga a la industria a repensar la arquitectura de sus sistemas.

La clave: una interconexión que no estrangule la potencia

La clave: una interconexión que no estrangule la potencia

El verdadero desafío no reside en la potencia bruta de las GPU, sino en la capacidad de interconectarlas de forma eficiente. La actual arquitectura, a menudo, genera cuellos de botella que limitan el rendimiento. Para liberar todo el potencial de la IA, se necesita una tecnología de conexión que permita que cada componente de silicio en el rack opere como un sistema coherente, una especie de mente colectiva.

En este contexto, la nueva asociación de 2.000 millones de dólares entre Nvidia y Marvell Technology no es simplemente otro acuerdo de hardware; es una apuesta decidida por NVLink Fusion, la tecnología de interconexión a escala de rack de Nvidia. Según analistas de Wedbush, la clave está precisamente en esta tecnología, y no en otros aspectos del acuerdo.

NVLink Fusion permite a las empresas construir sus propios sistemas de IA personalizados, integrándose directamente en el ecosistema de GPU de Nvidia sin complicaciones significativas. Marvell, por su parte, diseñará chips de procesamiento y redes de alta velocidad que funcionarán en perfecta sintonía con NVLink Fusion. Sus switches CXL y los switches PCIe 6.0 de 260 carriles se erigen como pilares fundamentales para esta nueva arquitectura.

La apuesta de Nvidia: un ecosistema cerrado

Nvidia, una compañía de 4,27 billones de dólares con sede en Santa Clara, California, no solo diseña chips, sino que construye plataformas completas para centros de datos, videojuegos e industrias. Su cotización, actualmente en 177,39 dólares, ha experimentado un notable repunte en el último año (un 60,65%), aunque ha retrocedido un 4,88% en lo que va de año. Esta valoración, con un ratio precio/beneficio de 38,16 y un ratio precio/ventas de 19,83, refleja la expectación del mercado, pero también un considerable sobreprecio en comparación con los promedios del sector.

La reciente expansión de Nvidia hacia la industria energética, a través de una colaboración con SLB, demuestra su ambición de llevar la IA a terrenos complejos como el modelado industrial y subterráneo. Esta estrategia se suma a la reciente adquisición de Groq, que inyecta 20.000 millones de dólares adicionales en su plan de crecimiento.

Los resultados del último trimestre de Nvidia, con unos beneficios por acción de 1,57 dólares (superando las expectativas en un 8,28%), y unas ventas de 68,13 billones con un crecimiento interanual del 19,51%, confirman que la demanda sigue superando las previsiones. Se espera que el próximo informe, el 27 de mayo de 2026, revele un crecimiento aún mayor, con una estimación de ganancias por acción de 1,68 dólares, más del doble que el año anterior.

Marvell: el puente hacia la conectividad ultra rápida

Marvell Technology, con sede en Wilmington, Delaware, es el arquitecto de los semiconductores que hacen posible la interconexión de los centros de datos, las redes y el almacenamiento. Su cotización, actualmente en 107,11 dólares, ha experimentado un impresionante crecimiento del 26% en lo que va de año y un 69,4% en el último año. Su valoración, con un ratio precio/beneficio forward de 32,66 y un PEG ratio de 0,67, sugiere que los inversores están dispuestos a pagar un descuento por su potencial de crecimiento.

Marvell ha lanzado recientemente un switch CXL de última generación, diseñado para el pooling de memoria y la superación de la “pared de memoria” en la IA, junto con el primer switch PCIe 6.0 de 260 carriles. Estos avances son cruciales para la infraestructura de centros de datos que requiere una conectividad masiva dentro del chip, y son precisamente los cimientos sobre los que se construye la apuesta de Nvidia con NVLink Fusion.

En el último trimestre, Marvell superó las expectativas con unos beneficios por acción de 0,66 dólares (un 6,45% por encima de lo esperado) y unas ventas de 2,22 billones con un crecimiento del 6,95%. La estimación para el próximo trimestre apunta a un crecimiento del 29,79% en los beneficios por acción, con una proyección de 0,61 dólares frente a los 0,47 dólares del año anterior.

La clave está en la capacidad de NVLink Fusion para redefinir la arquitectura de los centros de datos, donde GPU, aceleradores personalizados y sistemas de memoria avanzada conviven. En definitiva, Nvidia y Marvell han creado una simbiosis que podría determinar quién lidera la carrera por la IA. Mientras la demanda de centros de datos más rápidos y eficientes siga en aumento, el optimismo hacia estas dos empresas permanece intacto.

En la fecha de publicación, Ebube Jones no tenía (directa o indirectamente) posiciones en ninguna de las acciones mencionadas en este artículo.