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La carrera espacial se dispara: ¿qué empresa liderará la nueva era?

El sector espacial está al borde de una transformación radical, impulsada por la ambición de SpaceX y la creciente inversión gubernamental en seguridad nacional. Las estimaciones de McKinsey son contundentes: para 2035, la economía espacial podría alcanzar la astronómica cifra de 1,8 billones de dólares. Pero, ¿dónde apostar el capital en este nuevo cosmos de oportunidades?

Dos contendientes emergen en la órbita bursátil

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Más allá del brillo de SpaceX, dos nombres están captando la atención de los inversores: AST SpaceMobile (ASTS) y Planet Labs (PL). Ambas compañías operan en diferentes nichos de la economía espacial y ofrecen una vía de acceso a este crecimiento potencial, pero una de ellas presenta una propuesta más sólida a día de hoy.

AST SpaceMobile busca revolucionar el acceso a la banda ancha celular. Su estrategia es ambiciosa: construir una red de comunicaciones que funcione a través de una constelación de satélites, esencialmente transformando sus satélites en torres de telecomunicaciones espaciales. Esto permitiría ofrecer cobertura en zonas remotas y en alta mar, colaborando con gigantes como AT&T, Verizon y Vodafone, quienes compartirían los ingresos derivados de planes de suscripción con conectividad espacial. La compañía también ha conseguido contratos gubernamentales para comunicaciones tácticas, un filón importante.

Por su parte, Planet Labs se distingue por poseer la flota de satélites de imágenes de la Tierra más grande del mundo. Con cientos de satélites en órbita, capturan imágenes de alta resolución del planeta diariamente, sirviendo a clientes en sectores tan diversos como la defensa, la agricultura y la respuesta a desastres. La empresa está construyendo una valiosa base de datos histórica de la Tierra, que planea enriquecer con análisis y, crucialmente, inteligencia artificial.

La clave está en la madurez y el enfoque. Mientras AST SpaceMobile se encuentra en una fase de despliegue agresivo de sus satélites BlueBird, con el objetivo de lanzar entre 45 y 60 unidades para 2026, Planet Labs ya cuenta con una infraestructura considerable y un modelo de negocio más establecido. Su facturación el año pasado fue de 308 millones de dólares, en comparación con los 71 millones de AST, y se encuentra más cerca de alcanzar la rentabilidad.

En marzo, Planet Labs anunció una colaboración con Nvidia para desarrollar un motor de inteligencia artificial nativo de GPU, una jugada estratégica que la alejará de ser simplemente un proveedor de imágenes para convertirse en una plataforma de inteligencia planetaria en tiempo real. Este cambio de paradigma podría catapultar su valor de forma significativa.

Si bien AST SpaceMobile necesita superar importantes desafíos logísticos y financieros para cumplir sus ambiciosos objetivos —requiriendo aproximadamente 1.200 millones de dólares adicionales— y ha recurrido a diluciones de capital para financiar su expansión, la apuesta por Planet Labs, con su trayectoria más sólida y su enfoque en el análisis de datos, se presenta como una inversión más segura en el corto plazo.

Planet Labs no solo está en órbita, sino que está construyendo una plataforma que podría redefinir la forma en que entendemos y gestionamos nuestro planeta. Y esa es una perspectiva que merece la atención de cualquier inversor interesado en el futuro de la economía espacial.