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Deere: la tractorización se reinventa, impulsada por la ia

El gigante agrícola Deere & Company, durante casi dos siglos sinónimo de la maquinaria para el campo americano, está experimentando un cambio de rumbo sorprendente. Y no se trata de software de vanguardia ni de tractores autónomos, sino de un resurgimiento inesperado de su división de construcción y silvicultura (C&F).

La demanda de ‘hierro sin alma’

Un 50% de aumento en los pedidos de su división de C&F, lejos de las predicciones iniciales, indica que Deere está apostando por un negocio tradicional: la venta de maquinaria robusta, la ‘hierro sin alma’, para los cimientos de los gigantes de la inteligencia artificial. La agricultura, después de un declive marcado tras el pico de ingresos en 2022, se enfrenta a una nueva era. Los precios de los tractores usados, indicador clave del ciclo, han caído drásticamente, reflejando la saturación del mercado y la falta de actividad en el sector agrícola.

Pero, mientras los agricultores se replantean sus inversiones, la construcción se erige como el motor de crecimiento. La explosión de los data centers, impulsada por hyperscalers como Amazon, Microsoft y Alphabet, está generando una demanda voraz de excavadoras, cargadoras y otros equipos pesados. Deere, con su maquinaria, se ha convertido en un proveedor esencial para esta nueva infraestructura digital, un puente sólido entre el mundo físico y el de la IA.

Más allá del tractor

Más allá del tractor

La división de pequeña agricultura y turf, con un crecimiento del 24%, también contribuye a este inesperado éxito. El crecimiento general de la compañía, del 13%, supera con creces las expectativas del mercado. Sin embargo, los costes asociados a las tarifas comerciales, estimados en 1.200 millones de dólares anuales, atenúan la rentabilidad. Deere, consciente de ello, ha revisado al alza sus previsiones de beneficios, anticipando márgenes entre el 9% y el 11% para el año completo.

La compañía, con una capitalización de mercado de 156.000 millones de dólares, cotiza con una valoración superior a 32 veces sus ganancias esperadas, un premium considerable respecto a su promedio histórico. Este precio refleja la apuesta de los inversores por la recuperación agrícola y el auge de la construcción, una narrativa que Deere parece estar cumpliendo a medias. La compañía, con un rendimiento del 37.38% en sus márgenes brutos y un dividendo del 1.12%, se encuentra en una posición privilegiada, aunque con la carga de un elevado nivel de valoración.

En definitiva, Deere & Company no es solo una empresa de tractores; es un proveedor estratégico en la revolución de la inteligencia artificial. Y, por el momento, la maquinaria de hierro sigue siendo la protagonista.”>n