Broadcom y google, anthropic: la ia se vuelve una carrera armamentista de chips
Broadcom ha sellado un acuerdo de largo alcance con Google para desarrollar y suministrar futuras generaciones de chips de inteligencia artificial personalizados y otros componentes para los próximos racks de IA de la compañía, extendiéndose hasta 2031. Un movimiento que, lejos de ser un simple contrato, revela una feroz competencia por el control de la infraestructura que alimenta la revolución de la IA.
La apuesta de google por los tpus
La empresa de chips, Broadcom, también ha pactado con anthropic, la startup de IA, para proporcionar a esta última aproximadamente 3,5 gigawatts de capacidad de cómputo de IA, aprovechando los procesadores de IA de Google, a partir de 2027. Esta alianza estratégica coloca a anthropic, con su modelo Claude, en una posición ventajosa para seguir impulsando su crecimiento, que ha experimentado un salto vertiginoso: desde unos 9 mil millones de dólares al final de 2025, hasta superar los 30 mil millones en 2026. Un crecimiento exponencial que refleja la creciente demanda de sus servicios, si bien la compañía sigue dependiendo de Amazon Web Services para su infraestructura de entrenamiento.
Pero la historia no acaba ahí. La inversión de anthropic en infraestructura estadounidense, que asciende a 50 mil millones de dólares, se refuerza con este acuerdo con Google. La startup, que ya utiliza hardware de Amazon, Google TPUs y Nvidia GPUs para entrenar y ejecutar su modelo Claude, está apostando fuerte por consolidar su posición en el mercado.

Más allá de nvidia: el desafío a la hegemonía
La creciente demanda de unidades de procesamiento tensoriales (TPUs) de Google, alternativas a las potentes GPUs de Nvidia, se debe a la búsqueda de alternativas a costes más elevados. Reuters ya apuntaba en diciembre a este movimiento de Google, que busca convertir sus TPUs en una opción viable y competitiva. Y el resultado es evidente: estas ventas se han convertido en un motor de crecimiento clave para los ingresos en la nube de Google, demostrando que la apuesta por la IA propia está dando sus frutos.
La situación es clara: la carrera por dominar la inteligencia artificial se libra no solo en el desarrollo de algoritmos, sino también en el control de los chips que los alimentan. Broadcom y Google se enfrentan directamente a Nvidia, consolidando una dinámica de mercado que definirá el futuro de la IA. Y anthropic, con su ambición y su inversión, se posiciona como un actor clave en este nuevo escenario tecnológico. La cifra habla por sí sola: un salto de ingresos de 9 mil millones a 30 mil millones en un solo año. Un despliegue de poder que no puede ser ignorado.
