Amazon desafía a nvidia: ¿se avecina una guerra de chips?
Amazon podría estar a punto de revolucionar el mercado de la inteligencia artificial. La empresa de Jeff Bezos, hasta ahora dependiente de Nvidia para su poder de cómputo, baraja la posibilidad de vender directamente sus propios chips, Trainium, Graviton y Nitro, a terceros. La cifra que ha soltado en su carta anual a los accionistas, $20 mil millones, no es solo un dato económico, sino una declaración de intenciones que podría alterar el equilibrio de poder en la industria tecnológica.
Un salto en ingresos que redefine a amazon web services
Según la carta, la venta de estos chips a clientes externos catapultaría los ingresos de Amazon a los $50 mil millones anuales, una cifra considerablemente superior a los $20 mil millones que ya estima para sus tres líneas de productos. Trainium, el chip acelerador de IA, lidera este crecimiento, con una demanda que supera con creces la oferta. La Trainium2 es prácticamente inaccesible, mientras que la Trainium3 ya está agotada y la Trainium4, aún a un año y medio de su lanzamiento, acumula reservas significativas. La lógica es simple: liberar capacidad de producción para clientes externos, a la vez que se reduce el capital invertido en infraestructura.
Pero hay un detalle que complica el panorama. La inversión en infraestructura de Amazon, especialmente en centros de datos AWS, se disparó en 2025, alcanzando los $200 mil millones. Esta apuesta masiva, impulsada por la creciente demanda de servicios de IA, ha impactado en el flujo de caja libre de la compañía, que se desplomó de $38 mil millones a $11 mil millones. La pregunta que surge es si Amazon puede sostener esta inversión mientras expande su negocio de chips.

La dependencia de nvidia, una vulnerabilidad estratégica
La situación actual es clara: “Virtualmente toda la IA hasta ahora se ha ejecutado en chips de NVIDIA”, admitió Andy Jassy en la carta. Sin embargo, la escasez de chips de IA a nivel global ha obligado a las empresas a explorar alternativas. La oferta de Amazon, si se materializa, podría ser una respuesta directa a esta necesidad, ofreciendo una opción competitiva para aquellos que buscan reducir su dependencia de Nvidia. La cifra de $15 mil millones en ingresos anuales para el negocio de IA de AWS, solo en el primer trimestre de 2026, habla por sí sola: el mercado está hambriento de potencia de cómputo.
El plan de Amazon no es solo una cuestión de ingresos; es una jugada estratégica para diversificar su oferta y fortalecer su posición en el mercado de la nube. Si lo logra, podría no solo desafiar a Nvidia, sino también redefinir el futuro de la inteligencia artificial, abriendo la puerta a una nueva era de competencia y innovación. La implementación a gran escala de Trainium podría, según Jassy, recortar miles de millones de dólares en costos de capital, mejorando significativamente los márgenes de beneficio. La pregunta ya no es si Amazon entrará en el negocio de los chips, sino cómo de rápido y con qué impacto lo hará.

Una apuesta arriesgada con un potencial enorme
La decisión de Amazon se presenta como un movimiento audaz, pero también arriesgado. El mercado de los chips es complejo y altamente competitivo, y requiere una inversión continua en investigación y desarrollo. Sin embargo, el potencial de recompensa es enorme. Si Amazon puede entregar chips de IA de alto rendimiento a precios competitivos, podría convertirse en un actor clave en la próxima revolución tecnológica, forzando a Nvidia a replantear su estrategia y, posiblemente, a bajar sus precios. La batalla por el futuro de la inteligencia artificial acaba de comenzar.
