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T朗普 despeja posición: no envia tropas a medio oriente ante escalada regional

La tensión en Medio Oriente se recrudece tras un fin de semana de ataques mutuos entre Israel e Irán, pero el presidente Donald Trump asegura que no desplegará tropas estadounidenses en la región. La declaración, que contrasta con la escalada militar, ha generado incertidumbre y ha provocado movimientos significativos en los mercados energéticos.

El riesgo de una escalada prolongada se eleva

El riesgo de una escalada prolongada se eleva

El mandatario estadounidense ordenó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu detener los ataques contra la infraestructura energética iraní, en respuesta a los recientes golpes de Teherán contra el campo de gas South Pars.

La situación se ha intensificado rápidamente. El miércoles, Israel atacó el campo de gas South Pars de Irán, y el jueves, Irán contraatacó con misiles que impactaron instalaciones de gas licuado (GNL) en Qatar, refinerías en Arabia Saudita y Kuwait, e infraestructura de gas en los Emiratos Árabes Unidos.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que Estados Unidos ha atacado más de 7.000 objetivos en Irán y hundido más de 120 buques iraníes. Sin embargo, Trump insiste en que no se desplegarán tropas terrestres.

Las apuestas de los mercados de predicción reflejan una creciente escepticismo sobre la posibilidad de un alto el fuego a corto plazo. Polymarket, por ejemplo, otorga solo un 6% de probabilidades de un acuerdo antes del 31 de marzo, cifra que sube al 31% para finales de abril y al 52% para finales de junio.

La estrategia de Irán parece ser la erosión gradual: mantener el estrecho de Ormuz bloqueado, extender el impacto a los aliados del Golfo y esperar que la presión económica obligue a Washington a negociar. La cifra habla por sí sola: el estrecho de Ormuz, vital para el 20% del comercio mundial de petróleo, permanece prácticamente cerrado.

El precio del crudo Brent alcanzó los $115 el jueves, para luego estabilizarse en $109, un aumento del 50% desde el inicio del conflicto el 28 de febrero. El índice Energy Select Sector SPDR Fund tocó un máximo de 52 semanas cerca de $59.62, con Exxon Mobil Corp. y Chevron Corp. liderando el ascenso.

Pero los números principales podrían subestimar el daño. El crudo estadounidense se negocia con un descuento de más de $20 frente al Brent, uno de los mayores márgenes registrados, mientras que el crudo físico en Omán se cotiza por encima de $150 el barril. La gas natural europea subió un 30% más el jueves. Analistas de The Kobeissi Letter señalan que podría tratarse de la mayor crisis energética de la historia.

El secretario del Tesoro, Scott Brown, propuso levantar las sanciones sobre petroleros iraníes y recurrir a la Reserva Estratégica de Petróleo, pero ninguna de las medidas tuvo efecto en los precios. La paralización del comercio de energía amenaza con desestabilizar la economía global.

La cifra revela la magnitud del problema: el bloqueo del estrecho de Ormuz pone en riesgo el suministro de fertilizantes, combustibles y mercancías a nivel mundial. El riesgo de que la postura de Trump ceda ante los efectos económicos de un bloqueo prolongado es cada vez mayor.

La incertidumbre se cierne sobre la región, y la dependencia global del petróleo continúa siendo un factor determinante en las decisiones políticas. La situación actual es un claro recordatorio de la fragilidad de la paz en Medio Oriente y de las consecuencias económicas de los conflictos geopolíticos.