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Trump fija ultimátum a irán: ¿guerra en el golfo?

La tensión en Oriente Medio ha escalado a niveles alarmantes. El presidente Trump ha marcado el martes 7 de abril a las 20:00 (hora del Este) como fecha límite para que Irán acepte un acuerdo de alto el fuego que incluya la reapertura del Estrecho de Ormuz. De no hacerlo, Washington y Jerusalén se reservan el derecho a lanzar ataques contra puentes e infraestructuras energéticas iraníes, un escenario que podría desencadenar una espiral de represalias con consecuencias devastadoras para la economía global.

La calma tensa de los mercados petroleros

A pesar de la escalada bélica, los mercados petroleros han reaccionado con una notable moderación. El crudo Brent, referencia internacional, y el WTI, el estadounidense, apenas registraron ligeras caídas este lunes, cotizando en torno a los 110 dólares el barril. Sin embargo, la semana anterior, tras la promesa de Trump de “golpear a Irán con fuerza”, ambos benchmarks experimentaron subidas significativas: el WTI un 11,4% y el Brent un 7,8%.

La respuesta de las acciones de las petroleras ha sido aún más discreta. Chevron, por ejemplo, retrocedió un 1% este lunes, tras una caída semanal que superó el 5%, mientras que Brent se apreciaba un 3,5% y WTI un 11,9%. ExxonMobil, por su parte, experimentó un ligero repunte, aunque también se encuentra más de un 5% por debajo en la semana.

¿Es esta aparente indiferencia una señal de que el mercado espera un acuerdo? O tal vez, una estrategia de toma de beneficios tras las fuertes subidas de las últimas semanas, considerando que las acciones de estas petroleras han repuntado cerca de un 30% este año. La incertidumbre es palpable.

Un horizonte incierto para el precio del petróleo

Un horizonte incierto para el precio del petróleo

Esta semana se presenta como crucial para el mercado petrolero. Si Irán cede a la presión y permite el libre tránsito de buques por el Estrecho de Ormuz, los precios probablemente se desplomarían. Los mercados de futuros ya lo anticipan: se prevé que el Brent se sitúe en 90 dólares a finales de agosto e incluso por debajo de 80 dólares en diciembre, con reducciones similares en el WTI. Esta expectativa optimista se refleja en el comportamiento de las acciones de Chevron y ExxonMobil, que no han subido tanto como el crudo y que, de hecho, han descendido en la última semana.

Pero si el ultimátum de Trump no es aceptado, la posibilidad de ataques a infraestructuras críticas en Irán se vuelve real. Incluso se baraja la posibilidad de una invasión terrestre de la isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo iraní en el Golfo Pérsico. En un escenario de conflicto abierto, las represalias iraníes podrían extenderse a la infraestructura energética de la región, y los houthis, respaldados por Irán, podrían atacar buques en el Mar Rojo, bloqueando el Estrecho de Bab el-Mandeb. Los analistas advierten que un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz podría disparar los precios del petróleo hasta los 150 dólares el barril, impulsando a las acciones de Chevron y ExxonMobil a máximos históricos, siempre y cuando no se produzcan daños permanentes a la infraestructura energética del Golfo.

El mercado, por ahora, adopta una postura cautelosa, esperando que las negociaciones permitan evitar una escalada. La calma es engañosa, pero la espera continúa. La economía mundial observa con recelo cada movimiento en el tablero de ajedrez de Oriente Medio.