Tokenización: la finanzas se desatan en un torbellino digital
La revolución silenciosa ya está aquí. Las instituciones financieras tradicionales, aferradas a sus sistemas obsoletos, ven cómo una nueva generación de plataformas digitaliza activos ilíquidos, dando inicio a una carrera frenética por tokenizarlo todo. Cinco empresas lideran la construcción de las infraestructuras que conectan el mundo real con la tecnología descentralizada.

Un cambio de paradigma: más allá del cripto
La tokenización, convertir activos del mundo real en tokens digitales en una blockchain, ya no es un mero tema de discusión en conferencias cripto. Está transformando radicalmente la emisión, el comercio, la liquidación y la gobernanza de los valores. Desde capital privado hasta bienes raíces comerciales, el cambio es innegable.
Daniel Coheur, de Apex Digital, advierte que simplemente poner un activo en un libro mayor no es suficiente. “Lo que se necesita es construir utilidad en la cima de ese activo”, sentencia. La empresa, con un pasado en Clearstream, se centra en crear sistemas que vayan más allá de la mera representación digital.
Apex Digital acaba de cerrar un acuerdo con el London Stock Exchange para trasladar fondos privados a la cadena de bloques, permitiendo así operaciones instantáneas y 24/7. Esta eficiencia, explica Coheur, reduce drásticamente las barreras de entrada, bajando el mínimo de inversión de 1 millón de dólares a tan solo 10.000.
Para optimizar la gestión de estos activos, la compañía se une a la T-Rex Network, una iniciativa Layer 2 diseñada para simplificar la gestión de cumplimiento y gobernanza por parte de los agentes de transferencia. “El principal problema que hemos visto es la falta de una infraestructura blockchain que comprenda a los agentes de transferencia”, señala Coheur. La tokenización, en esencia, democratiza el acceso a mercados antes exclusivos, abriendo las puertas a inversores minoristas y ofreciendo liquidez donde antes no existía.
La estrategia de DIBS Capital, liderada por Yael Tamar, se basa en la agregación, combinando activos de alto rendimiento con ingresos sostenibles en fondos cotizados.
