Tesla: la locura de los 'bottom hunters' desata la desconfianza

Los inversores de bolsa pequeña están acosando el precio de las acciones de Tesla, un torbellino de compras en el suelo que ha provocado una ola de escepticismo entre los analistas.

Un flujo de efectivo inusual desata la preocupación

Vanda Research ha revelado un sorprendente flujo de 256 millones de dólares en efectivo procedente de inversores minoristas en los últimos cinco días, un comportamiento que sugiere una convicción ‘fuerte’ en la compañía. Este interés contrasta fuertemente con la desaceleración de la demanda de otros gigantes del ‘Magnificent Seven’ – Nvidia, Meta y Microsoft – según los datos de Vanda.

La realidad es que Tesla ya arrastra una caída del 23% en su valor bursátil este año, convirtiéndose en el miembro más débil de este selecto club. Esta difícil situación se debe a una serie de factores, desde la entrega de 358.023 vehículos en el primer trimestre, un número inferior a las expectativas de los analistas (que estimaban entre 366.000 y 370.000 unidades), hasta la expiración del crédito fiscal federal de 7.500 dólares para vehículos eléctricos, un golpe devastador para la demanda nacional.

La presión china y la crisis del financiamiento

La presión china y la crisis del financiamiento

Pero la historia no termina ahí. La creciente competencia de fabricantes chinos como BYD, y la incursión de gigantes automovilísticos tradicionales como Mercedes-Benz, General Motors y Ford en el mercado de vehículos eléctricos, ejercen una presión implacable sobre Tesla. Lo que nadie cuenta es que la estrategia de JPMorgan, liderada por Ryan Brinkman, advierte que la expectativa de un “cambio radical” en el rendimiento de Tesla es, en realidad, una ilusión. Brinkman, que mantiene su recomendación de ‘Vender’ y un precio objetivo de 145 dólares por acción – un desplome del 60% respecto al valor actual – subraya el riesgo de ejecutar esa recuperación en un plazo que podría ser mucho más largo de lo previsto.

“Con las expectativas de rendimiento de Tesla colapsadas para todos los periodos de tiempo a través de la década, el +50% de aumento en las acciones de Tesla y el +32% de incremento en los objetivos de precio de los analistas durante este colapso implican una expectativa de un cambio brusco a una performance significativamente mejor de lo previsto a partir de ahora,” concluye Brinkman. Es decir, la euforia actual se basa en una promesa que, según él, es tan improbable como un Cybertruck que funcione a la perfección desde el primer día.

El mercado está observando con atención. Y, francamente, no le temo a la verdad: el camino de Tesla es mucho más accidentado de lo que muchos creen.