Terawulf y google: un pacto oculto amenaza la integridad del mercado energético
La Comisión Federal de Energía (FERC) se enfrenta a una denuncia explosiva que podría frenar la adquisición de una planta de energía por parte de TeraWulf. Public Citizen y otros grupos han puesto en cuestión la transparencia de la operación, revelando una participación oculta del gigante tecnológico google.
Un secreto revelado: la ocultación de la inversión de google en terawulf
La raíz del problema reside en la falta de divulgación por parte de GenOn, propietaria de la planta de Morgantown, Maryland. Según la normativa de FERC, cualquier «afiliado» con más del 10% de participación en TeraWulf debía ser declarado. La documentación de TeraWulf, presentada en febrero, revela que google ostenta un 14% a través de warrants de compra de acciones a un precio irrisorio de 1 centavo por acción.
Esta revelación ha desatado una ola de críticas. Los grupos denunciantes argumentan que se trata de una omisión material que justifica la denegación de la aplicación de TeraWulf. La lógica es clara: google, con su control sobre activos energéticos a través de acuerdos a largo plazo en PJM, busca, discretamente, expandir su influencia en el sector.

Las sombras de la financiación y el riesgo para los consumidores
La situación financiera de TeraWulf es, cuanto menos, preocupante. En 2025, la empresa acumuló una pérdida de 661.4 millones de dólares, un aumento significativo respecto a los 72.4 millones del año anterior. Para mantenerse a flote, TeraWulf ha recurrido a la venta de bitcoin y a la emisión de deuda y capital, una estrategia que, hasta ahora, no ha demostrado ser sostenible.
Además, la falta de transparencia sobre el suministro de gas a la planta, con la tubería Berkshire Hathaway Eastern Gas a 20 millas de distancia y operando a máxima capacidad, agrava la situación. GenOn, en su defensa, intenta minimizar la relevancia de este detalle, argumentando que la transacción no afectará la competencia ni los precios para los consumidores. Sin embargo, la OPC (Oficina del Asesor del Consumidor de Maryland) se muestra escéptica, advirtiendo sobre el potencial de TeraWulf para reducir el suministro, lo que podría elevar los costes energéticos.
La oposición a la venta no se limita a la OPC. El monitor del mercado de PJM, la Sierra Club y los ciudadanos locales también han expresado su descontento, poniendo de manifiesto las dudas sobre la viabilidad del proyecto y su impacto en el entorno.
Un futuro incierto para la planta de morgantown
La planta de Morgantown, con sus 216 MW de energía de carbón desmantelada y planes para una futura generación de 500 MW de gas, 250 MW de almacenamiento en baterías y 500 MW de capacidad de centros de datos, se encuentra en una encrucijada. La adquisición por parte de TeraWulf, si se ve denegada, podría poner en pausa sus ambiciosas aspiraciones. La batalla legal en FERC promete ser intensa, y el futuro de la planta – y, por extensión, el del mercado energético de Maryland – pende de un hilo.
