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Tensiones en irán: ¿refugio seguro en salud o apuesta arriesgada?

El conflicto persistente en Irán ha encendido las alarmas económicas, augurando una posible recesión global. La imposibilidad de garantizar el flujo ininterrumpido de petróleo, gas licuado y fertilizantes a través del estratégico Estrecho de Ormuz, sumada a la incertidumbre geopolítica, ha desatado una espiral inflacionaria que dificulta cualquier maniobra coordinada para estabilizar la economía mundial. Ante esta tormenta, los inversores buscan refugio, y el sector de la salud, tradicionalmente, se presenta como un oasis.

¿Qué salud comprar en tiempos de crisis?

La pregunta no es trivial. Si bien las acciones de grandes empresas farmacéuticas como Johnson & Johnson (JNJ) y las integradas como CVS Health (CVS), que abarcan seguros, farmacia y servicios de salud, se consideran tradicionalmente una apuesta segura en contextos de desaceleración, la solidez de esa defensa debe ser analizada a fondo. El consumo de bienes discrecionales puede mermar, pero la necesidad de atención médica es, por definición, ineludible. Esto ha permitido a estas empresas mantener, e incluso mejorar, su rendimiento en episodios de crisis anteriores, como la de 2008-2010.

Estas compañías se caracterizan por tener un “beta” bajo, un indicador que refleja su sensibilidad a los movimientos del mercado. Mientras que un mercado alcista puede impulsar a las acciones con un beta alto a mayores cotas, estas empresas con bajo beta, como CVS (0.46) y Johnson & Johnson (0.33), se mueven con menor volatilidad, mitigando las pérdidas en momentos de caída. La experiencia de la crisis financiera de 2008-2010 lo demostró: superaron al mercado y, de no haber sido por la severidad de la recesión, habrían ofrecido rendimientos positivos.

Más allá de las grandes: la audacia de apostar por el crecimiento

Más allá de las grandes: la audacia de apostar por el crecimiento

No obstante, no todos los inversores comparten la misma aversión al riesgo. Existe una estrategia alternativa, más arriesgada pero potencialmente lucrativa: invertir en pequeñas y medianas empresas del sector salud cuyo valor depende de eventos binarios – resultados de ensayos clínicos, aprobación de productos, etc. – independientes de la coyuntura económica general. La probabilidad de fracaso es alta, pero los éxitos pueden compensar con creces las pérdidas.

Grail (GRAL), por ejemplo, es una empresa especializada en la detección temprana del cáncer, cuyo futuro pende de los resultados de un ensayo clínico en Inglaterra. Aunque los resultados iniciales fueron decepcionantes, la información adicional podría ser decisiva. Otro caso es Viking Therapeutics (VKTX), que desarrolla un tratamiento para la obesidad y la diabetes. Si bien los ensayos han mostrado resultados prometedores, algunos problemas de seguridad han surgido, aunque la empresa sigue adelante con su desarrollo.

Un juego de equilibrios

Un juego de equilibrios

La decisión final recae en el perfil de cada inversor. ¿Prioriza la seguridad y la minimización de pérdidas, o busca maximizar el potencial de ganancias, asumiendo mayores riesgos? En un escenario de posible recesión, las acciones “defensivas” ofrecen la seguridad de una pequeña pérdida, mientras que las apuestas por el crecimiento, aunque más arriesgadas, podrían no verse tan afectadas por la volatilidad del mercado. La clave reside en la diversificación y una evaluación rigurosa de los riesgos involucrados.

En definitiva, la incertidumbre económica actual exige cautela y análisis. La salud, como refugio, ofrece garantías, pero la innovación y el crecimiento, aunque más volátiles, pueden desbloquear oportunidades de rentabilidad inesperadas. La verdadera habilidad radica en encontrar el equilibrio entre ambos, una danza delicada entre la prudencia y la audacia.