Tensión en oriente medio: el petróleo se dispara ante la amenaza de trump
El barril de petróleo Brent ha escalado a niveles no vistos desde el inicio de la guerra con Irán, impulsado por una escalada de retórica y acciones militares que han sumido a los mercados financieros en la incertidumbre. La cuenta atrás para la fecha límite impuesta por Donald Trump a Teherán ha encendido las alarmas y ha provocado una huida hacia activos refugio, con el crudo liderando la subida.
El s&p 500 se tambalea ante la amenaza de un conflicto prolongado
El índice S&P 500 ha cedido un 0.9% en la sesión de este martes, borrando las ganancias de la jornada anterior, mientras los analistas advierten de que una escalada del conflicto podría disparar los precios del petróleo hasta los 150-200 dólares por barril. La incertidumbre se palpa en Wall Street, donde cada declaración de Trump, cada movimiento militar, añade más combustible a la volatilidad.
Según datos de CME Group, el contrato de futuros del petróleo estadounidense ha experimentado un alza del 3% en la mañana, alcanzando los 115.79 dólares por barril, aunque se ha moderado ligeramente desde su máximo intradía de 116.56 dólares. Una cifra que contrasta con los precios inferiores a 70 dólares que se registraban antes del estallido del conflicto.
Pero hay un detalle que complica aún más el panorama: la economía global. Los economistas estiman que un aumento sostenido de 10 dólares por barril en el precio del petróleo puede recortar el crecimiento económico en 0.1%. La situación, por tanto, no solo amenaza la estabilidad de los mercados, sino también la recuperación económica mundial.

¿Control de kharg island? la ambigüedad de las acciones estadounidenses
Lo que nadie cuenta es la complejidad de las acciones militares estadounidenses. Según el Wall Street Journal, más de 50 ataques se llevaron a cabo a primera hora de la mañana del martes en la isla de Kharg, un importante terminal de transporte y almacenamiento de petróleo iraní. Sin embargo, los ataques no se centraron directamente en la infraestructura petrolera. La pregunta que se abre es: ¿se trata de un preludio a un intento de control estadounidense de la isla o de una estrategia para presionar a Irán hacia una solución diplomática? La ambigüedad es deliberada, pero el riesgo de una escalada es palpable.
Paradójicamente, a pesar de la creciente tensión, existen indicios de que Irán está relajando su control sobre el Estrecho de Ormuz, eximiendo a Irak de sus restricciones de envío. Esto podría permitir la reanudación del flujo de los 3 millones de barriles de petróleo iraquíes diarios, pero el mercado parece priorizar el riesgo a corto plazo.
La cifra habla por sí sola: el Fondo de Inversiones en Petróleo de EE. UU. (USO) ha ganado un 2.5% en la apertura de la sesión, acumulando un incremento del 12% en lo que va de mes, tras una subida del 55% en marzo. Una muestra del nerviosismo reinante en los mercados y la expectativa de que la volatilidad continuará.
Las declaraciones de Donald Trump, con amenazas de bombardear Irán hasta la “edad de piedra”, han contribuido a alimentar la tensión. En contraste, sus declaraciones más recientes sugieren una mínima esperanza de un desenlace pacífico, aunque la situación sigue siendo extremadamente incierta. Por su parte, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica ha advertido que Irán privará a EE. UU. y a sus aliados de los recursos energéticos de la región si se lleva a cabo la amenaza.
Expertos como Randy Ollenberger de BMO Capital Markets advierten que los mercados se encuentran “al borde de un precipicio”. Si el conflicto se resuelve y el Estrecho de Ormuz se reabre, el precio del petróleo podría estabilizarse entre 75 y 85 dólares por barril. Pero una escalada prolongada podría disparar los precios a niveles sin precedentes, con consecuencias devastadoras para la economía mundial.
