negocios

Tensión en el golfo: ataques iraníes disparan el petróleo y la inflación

La escalada de tensiones en Oriente Medio, con ataques iraníes a instalaciones petroleras en los estados del Golfo Pérsico, ha provocado un repunte inmediato en los precios del petróleo y ha añadido combustible a la ya preocupante inflación global. El panorama, que se agrava tras las últimas amenazas de Donald Trump contra la infraestructura iraní, plantea serias interrogantes sobre la estabilidad energética mundial.

El petróleo se dispara a máximos de 18 años

El crudo West Texas Intermediate (WTI) experimentó un alza del 11%, mientras que el Brent, el referente mundial, se situó cerca de los 109 dólares por barril. El diesel, por su parte, superó los 200 dólares el barril, un nivel no visto desde 2022. La lógica es simple: cualquier disrupción en el suministro que atraviesa el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde pasa una parte vital del petróleo mundial, tiene consecuencias inmediatas en los mercados.

Pero hay un detalle que preocupa aún más: el impacto en el aluminio. Los ataques también han afectado a plantas de producción en la región, amenazando con desestabilizar un mercado ya frágil y disparando las expectativas de precios récord para este metal esencial en la fabricación de aviones, envases de alimentos e incluso paneles solares. En la Bolsa de Metales de Londres, los futuros del aluminio se dispararon hasta un 6% el primer día de cotización tras confirmarse los ataques.

El mercado laboral estadounidense desafía la incertidumbre

El mercado laboral estadounidense desafía la incertidumbre

En un giro inesperado, el mercado laboral estadounidense ha mostrado fortaleza. El informe mensual de empleo reveló un crecimiento de 178.000 puestos de trabajo en marzo, superando las proyecciones iniciales, y una caída sorpresiva de la tasa de desempleo al 4,3%. La cifra, lejos de aliviar las preocupaciones, podría presionar a la Reserva Federal a mantener su enfoque en el control de la inflación, exacerbada por la subida de los precios de la energía.

Europa al borde de una nueva subida de tipos

La inflación en la eurozona ha alcanzado su punto más alto desde 2022, impulsada por el encarecimiento de la energía. Los precios al consumidor subieron un 2,5% en marzo, frente al 1,9% del mes anterior, lo que intensifica las expectativas de que el Banco Central Europeo se vea obligado a subir los tipos de interés. El núcleo de la inflación, sin embargo, mostró una desaceleración inesperada.

China y egipto, en la cuerda floja

Los costes de las materias primas se disparan en China, que registra el mayor aumento en costes de insumos en cuatro años, mientras que su actividad manufacturera se expande por primera vez este año. El banco central chino, en una señal de cautela, retiró liquidez del sistema financiero por primera vez en un año, reflejando la necesidad de mantener flexibilidad en la política monetaria ante la presión inflacionaria. En Egipto, el banco central mantuvo sin cambios los tipos de interés, buscando mitigar el impacto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán sobre el valor de la libra egipcia, que ha alcanzado mínimos históricos.

La realidad es clara: la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio no solo amenaza el suministro energético, sino que también desestabiliza las economías globales, dejando a los bancos centrales en una encrucijada entre el control de la inflación y el apoyo al crecimiento. El mercado observa con atención cada movimiento, consciente de que la próxima chispa podría encender un fuego aún mayor.