Technip energies transforma una planta vietnamita para la era del etano

Long Son Petrochemicals (LSP) apuesta fuerte por la eficiencia y la reducción de costes, y Technip Energies se erige como el socio clave en una ambiciosa modernización de su planta en Vietnam. La noticia no es solo una adjudicación de contrato, sino un cambio de paradigma en la industria petroquímica global: la conversión de una planta de craqueo de vapor, tradicionalmente dependiente del nafta, al etano. Un movimiento que redefine la competitividad en un mercado en constante evolución.

Un cambio de paradigma: del nafta al etano

La planta de craqueo de vapor es el corazón de cualquier complejo petroquímico, y LSP, ubicada en la isla Long Son, Vietnam, está ahora en proceso de una transformación radical. Technip Energies, la empresa que ya construyó la planta original entre 2018 y 2023, ha sido recontratada para implementar un proyecto de mejora que implica la sustitución del nafta como materia prima por etano. Esta transición, uno de los primeros movimientos de este tipo a nivel global, no es una simple optimización; es una declaración de intenciones.

La elección del etano, en contraposición al nafta, se justifica por su mayor eficiencia y menor coste, pero también por su potencial para reducir las emisiones de carbono. La cifra habla por sí sola: LSP busca disminuir su huella ambiental y aumentar su resiliencia frente a las fluctuaciones del mercado. El uso de tecnologías patentadas por Technip Energies, como el diseño de horno Ultra Selective Conversion y el Sistema de Rectificación Integrado por Calor, maximiza la integración del etano en el flujo de materias primas existente, que también incluye nafta y propano.

Más que un contrato: una relación estratégica

Más que un contrato: una relación estratégica

Este nuevo encargo consolida la relación entre Technip Energies y LSP, demostrando la confianza depositada en la capacidad de la primera para abordar proyectos complejos y estratégicos. Stéphane Mespoulhès, vicepresidente sénior de Technip Energies para líneas de productos de etileno, poliolefinas y fertilizantes, ha destacado cómo “nuestras tecnologías y capacidades de ejecución permiten a los clientes adaptarse a la dinámica del mercado, mejorando la flexibilidad y la competitividad.”

Pero hay un detalle que a menudo se pasa por alto: esta apuesta por el etano no es una decisión aislada. Refleja una tendencia más amplia en la industria petroquímica, con productores buscando diversificar sus fuentes de materia prima y reducir su dependencia de los hidrocarburos más contaminantes. La flexibilidad en la alimentación de las plantas de craqueo de vapor se ha convertido en un factor determinante para la supervivencia y el éxito en un mercado cada vez más exigente y regulado.

Apenas unos meses atrás, Technip Energies también se alzó con el contrato para el proyecto Coral Norte de gas natural licuado en Mozambique, demostrando su solidez y capacidad para operar en entornos desafiantes. La empresa, con sede en París, se consolida como un referente en la ingeniería y construcción de infraestructuras energéticas, adaptándose a las necesidades de un sector en plena transformación.

En definitiva, la modernización de la planta de Long Son Petrochemicals es un claro ejemplo de cómo la innovación tecnológica y la visión estratégica pueden converger para impulsar la eficiencia, la sostenibilidad y la competitividad en la industria petroquímica. La apuesta por el etano no es solo una decisión económica inteligente, sino un paso firme hacia un futuro energético más limpio y resiliente.