Starbucks vs. dutch bros: ¿dónde florece el café?

El aroma a café se mezcla con datos financieros contrapuestos. Starbucks, el gigante, arrastra el peso de una costosa reestructuración, mientras que Dutch Bros, la joven promesa, escala a un ritmo vertiginoso. Ambos anunciaron resultados trimestrales, pero la historia que cuentan es diametralmente opuesta, poniendo de relieve una bifurcación crucial en el sector del café.

Starbucks: un turnaround lento y doloroso

Tras ocho trimestres de contracción en las ventas comparables de Estados Unidos, Starbucks ha vislumbrado una tenue luz al final del túnel. El incremento del 4% en las ventas globales, impulsado por un modesto crecimiento del 3% en el tráfico y un 1% en el ticket promedio, es un indicio de que la estrategia de “Volver a Starbucks” de Brian Niccol empieza a dar sus frutos. Pero la cifra, aunque positiva, coexiste con una realidad preocupante: el balance de la compañía presenta un patrimonio neto negativo de 8.390 millones de dólares, una herencia de años de agresivos recompras de acciones.

La reestructuración, que incluyó el cierre de 165 establecimientos y unos costos de 88,1 millones de dólares en el primer trimestre, refleja la magnitud del desafío. Y aunque los ingresos de 9.920 millones de dólares superaron las expectativas del consenso, la caída del 62,44% en los ingresos netos, hasta 293,3 millones de dólares, es un recordatorio de que el camino hacia la recuperación es largo y plagado de obstáculos. La venta de la participación en China a Boyu Capital, prevista para la primavera de 2026, podría aliviar parte de la carga, pero el mercado espera una recuperación tangible en los márgenes.

Dutch bros: la eficacia de un modelo en expansión

Dutch bros: la eficacia de un modelo en expansión

Mientras Starbucks se debate entre la tradición y la renovación, Dutch Bros se presenta como un ejemplo de crecimiento rentable. La compañía reportó ingresos de 443,61 millones de dólares, un aumento del 29,4% interanual, y un crecimiento en las ventas comparables de tiendas operadas directamente del 9,7%, impulsado por un incremento del 7,6% en el tráfico y la fidelización de clientes a través del programa Dutch Rewards, que ya representa el 73% de las transacciones. Christine Barone, CEO de Dutch Bros, lo resume con contundencia: “Este sólido desempeño se debió a un aumento de las transacciones y una propuesta de valor que resonó claramente con nuestros clientes”.

La clave del éxito de Dutch Bros reside en su capacidad para generar apalancamiento operativo. Los gastos de venta, generales y administrativos, como porcentaje de los ingresos, disminuyeron del 18,8% al 14,7%, lo que demuestra una optimización de costes a medida que la cadena se expande. Además, la compañía ha comenzado a explorar nuevos formatos, como una tienda de venta directa en Los Ángeles, buscando diversificar su oferta más allá de los tradicionales puestos de drive-thru.

La diferencia es palpable: Starbucks se enfrenta a un turnaround complejo y costoso, mientras que Dutch Bros se beneficia de una expansión rentable con fundamentos sólidos.

¿Dónde invertir?

Para los inversores que buscan ingresos estables, Starbucks ofrece una opción atractiva, respaldada por un dividendo que ha crecido a un ritmo del 18% anual durante 63 trimestres consecutivos. Sin embargo, la valoración actual, con un PER forward de 39x, exige una mejora significativa en los márgenes para justificar el precio. Aquellos con una mayor tolerancia al riesgo y una visión a largo plazo podrían encontrar en Dutch Bros una oportunidad de crecimiento más prometedora. Con un precio actual cercano a los 53 dólares, frente a un precio objetivo del consenso de analistas de 76,13 dólares, la acción presenta un potencial alcista considerable. El beta de 2,50 indica una mayor volatilidad, pero los fundamentos – un patrimonio neto positivo, márgenes en expansión y un programa de fidelización exitoso – sugieren que la compañía está bien posicionada para seguir escalando.

En definitiva, mientras Starbucks lucha por defender un legado, Dutch Bros escribe una nueva historia en el mundo del café. La decisión final depende del apetito por el riesgo y la búsqueda de estabilidad de cada inversor.