Seagate dispara: el chip shortage podría prolongar la fiesta

Las acciones de Seagate Technology han explotado en un 65% durante el año, impulsadas por un ‘top pick’ de Morgan Stanley que anticipa un auge sostenido.

Un mercado de semiconductores en vilo

Un mercado de semiconductores en vilo

Los analistas de Morgan Stanley predicen que la escasez global de componentes de almacenamiento y memoriapodría extenderse hasta 2028, un escenario que beneficia enormemente a las empresas del sector. Esta situación, que ya ha disparado las cotizaciones de Western Digital y Micron Technology, ha convertido a Seagate en la opción preferida por los inversores.

La decisión de Morgan Stanley no es casualidad. Los expertos ven en Seagate un potencial de crecimiento superior al de su competidor, Western Digital, anticipando márgenes de beneficio más amplios. Pero la raíz del problema es clara: la demanda voraz de inteligencia artificial está presionando al máximo la oferta de chips, creando un círculo vicioso de precios al alza.

Los inversores, atraídos por la ‘pick-and-shovel’ – es decir, las empresas que proveen los materiales y componentes necesarios para la IA – han visto cómo acciones como Sandisk, Western Digital, Micron y Seagate se disparan. Mientras el S&P 500 pierde terreno, estas compañías acumulan ganancias de forma espectacular. La diferencia es notable: Seagate ha subido casi un 6% hoy, cerrando a un máximo histórico de 453,24 dólares.

La cifra habla por sí sola: un 65% de subida en un año. Pero, ¿cuánto tiempo podrá durar esta euforia? Morgan Stanley eleva sus objetivos de precio para Seagate a 582,23 dólares, un salto significativo desde los 468,22 dólares anteriores, y para Western Digital a 380,13 dólares desde los 369,22 dólares. Un potencial de subida del 28% y un 25% respectivamente, según sus cálculos. La escasez de memoria y chips, lejos de ser un problema temporal, podría ser la chispa que enciende una nueva era para estas empresas.

Las acciones de Seagate han demostrado una notable resiliencia, superando con creces a los mercados más amplios. Y, según Morgan Stanley, el mejor está por venir.