Samsung dispara sus beneficios a nueve trillones con el boom de la ia
El gigante tecnológico coreano, Samsung Electronics, está a punto de anunciar un salto vertiginoso en sus ganancias, un seis veces mayor que las cifras de enero-marzo, acercándose a los ingresos de todo el año pasado. Este despliegue, impulsado por la fiebre de las inteligencias artificiales, marca un punto de inflexión en su historial.
Un superciclo inédito para los chips de memoria
Según estimaciones convergentes de analistas, Samsung espera registrar un beneficio de 40.5 billones de wones (26.900 millones de dólares), un 50% más de ingresos gracias a un ‘superciclo’ sin precedentes en los chips de memoria. La demanda, alimentada por la inversión masiva de las Big Tech en centros de datos, ha propiciado una escalada de precios que beneficia enormemente al fabricante coreano.
Algunos expertos, como Ko Yeongmin de Daol Investment & Securities, califican los resultados como ‘imposibles de mejorar’, reflejando una dinámica de mercado sin fisuras. Citi, por ejemplo, anticipa incluso 51 billones de wones, evidenciando un optimismo palpable.
Sin embargo, la euforia se ve empañada por las turbulencias geopolíticas. La guerra en Medio Oriente plantea serias dudas sobre la estabilidad de las cadenas de suministro, especialmente en lo que respecta a los materiales clave para la producción de chips. Las tensiones energéticas y el potencial retroceso de las inversiones en IA por parte de las grandes tecnológicas son factores de riesgo que los inversores están observando con atención.

El precio de la memoria se expande
A pesar de las incertidumbres, el mercado de DRAM (memoria dinámica de acceso aleatorio) sigue mostrando fortaleza. Los precios han duplicado su valor en el primer trimestre y se proyectan un aumento del 58-63% durante el segundo semestre. Samsung está apostando por contratos de larga duración, de tres a cinco años, para mitigar la volatilidad y asegurar su posición en el mercado.
La división de fabricación de chips, que compite directamente con TSMC, se mantiene en terreno negativo. No obstante, la reciente alianza con Nvidia, que involucra la producción de nuevos procesadores de inferencia para IA, podría revertir esta tendencia. Las unidades de smartphones y pantallas planas, por su parte, enfrentan una contracción de sus beneficios, estimada en un 50% debido al aumento de los costes de memoria y la feroz competencia.
Además, Samsung lidiará con el creciente poder de negociación de sus sindicatos laborales, que exigen una revisión del sistema de bonificaciones y han amenazado con huelga. La empresa deberá encontrar un equilibrio entre la rentabilidad y la satisfacción de sus trabajadores, un desafío que no puede ignorarse.
El eco de las acciones
Si bien las acciones de Samsung han subido un 50% este año, impulsadas por las ambiciosas inversiones de las Big Tech en IA, el precio ha sufrido una caída del 14% desde el inicio de la guerra en el Medio Oriente. A pesar de todo, la compañía mantiene una perspectiva cautelosa, aunque confía en la persistencia de la demanda y la escasez de memoria, que podría prolongarse más de lo esperado. La estrategia de Samsung es clara: aprovechar el auge de la IA y consolidar su liderazgo en el mercado de chips.
