Robótica con ia: ¿el próximo billón de dólares y un nuevo multimillonario?
Mientras algunos observan
con escepticismo la potencial burbuja de la inteligencia artificial, los analistas más perspicaces anticipan un crecimiento exponencial que transformará industrias enteras. La robótica impulsada por IA emerge como un campo especialmente prometedor, con proyecciones que alcanzan los 375.800 millones de dólares para 2035, impulsada por un crecimiento anual compuesto del 17,33%. Identificar a las empresas que liderarán esta revolución podría ser una jugada inversora de alto riesgo, pero también de recompensas igualmente elevadas.
Tesla y amazon: ¿líderes en la carrera robótica?
Dos nombres resuenan con fuerza en este escenario: Tesla (NASDAQ: TSLA) y Amazon (NASDAQ: AMZN). Tesla, tras una reciente decisión de discontinuar sus modelos S y X, está redirigiendo recursos para la producción de su robot humanoide, Optimus. La empresa de Elon Musk, conocida por su optimismo (a menudo poco realista) en cuanto a plazos, planea comenzar las ventas de Optimus a finales de 2027. La estrategia, si tiene éxito, replicaría el modelo de ingresos recurrentes que Tesla ha logrado con sus vehículos eléctricos: servicios, actualizaciones de software a distancia, y una creciente dependencia del ecosistema de la marca.
Pero la apuesta no está exenta de riesgos. Problemas legales, regulaciones imprevistas o simplemente un rendimiento decepcionante de Optimus podrían frustrar las expectativas. Sin embargo, si Tesla logra capitalizar esta oportunidad, sus actuales dificultades en ventas de vehículos eléctricos podrían desvanecerse ante una ola de ingresos y beneficios.
Amazon, por su parte, no se queda atrás. La compañía ya emplea robots con IA para optimizar sus almacenes, desplegando un millón de unidades el año pasado. La reciente adquisición de Fauna Robotics, una startup especializada en robots humanoides amigables, subraya su compromiso con este mercado. Aunque Amazon se encuentra, por ahora, un paso por detrás de Tesla en el desarrollo interno de robots, su historial de liderazgo en diversas áreas, su sólida posición en el comercio electrónico y la computación en la nube, y una generosa reserva de efectivo (123.000 millones de dólares al cierre del último trimestre) le otorgan una ventaja competitiva considerable.
La robótica aún no representa una parte significativa de los resultados financieros de Amazon, pero si las proyecciones de crecimiento se materializan, el gigante tecnológico podría convertirse en un actor dominante en este nuevo panorama.
La cifra habla por sí sola: Un inversor que hubiera apostado por Nvidia en 2009 vería su inversión multiplicada por 460. Apple y Netflix han ofrecido retornos igualmente impresionantes a sus inversores tempranos. ¿Será esta la próxima oportunidad de oro?