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Oracle se enfrenta a un revés: ¿oportunidad para inversores?

Las acciones de Oracle (ORCL) han caído en picada, perdiendo más del 50% en los últimos seis meses, a pesar de un sólido crecimiento en sus resultados financieros.

Oracle invierte fuertemente en ia, pero el mercado duda

Oracle invierte fuertemente en ia, pero el mercado duda

La compañía de software y servicios en la nube está destinando miles de millones a la expansión de su infraestructura de centros de datos para inteligencia artificial, lo que ha generado preocupación entre los inversores. El aumento de la capitalización requerirá una financiación sustancial, lo que pone de manifiesto los riesgos, pero al mismo tiempo el backlog de pedidos es enorme.

El último trimestre reveló un crecimiento del 22% en los ingresos totales, un salto significativo desde el 14% del trimestre anterior. Los beneficios por acción aumentaron un 21%, alcanzando los $1.79. Este crecimiento se atribuye principalmente al auge de sus servicios en la nube, con un incremento del 84% en los ingresos de la infraestructura en la nube.

Pero la cifra que más impacta es el backlog: un asombroso 553.000 millones de dólares, un incremento del 325% interanual. Esta enorme cartera de pedidos, impulsada por contratos de gran escala relacionados con la IA, garantiza ingresos futuros a largo plazo. Además, muchos de estos contratos incluyen prepagos o la provisión de hardware por parte del cliente, lo que aligera la carga financiera de Oracle.

La principal razón de la caída de las acciones reside en el elevado coste de satisfacer este backlog. Oracle planea destinar alrededor de $50.000 millones a gastos de capital en el ejercicio fiscal 2026. Un desembolso considerable que ha generado inquietud sobre su balance, sus planes de financiación y su flujo de caja operativo.

Sin embargo, la caída del precio de las acciones ha llevado a una valoración de 19 veces los beneficios futuros, un ratio atractivo en comparación con el promedio del mercado, que se sitúa en 21. Esto sugiere que el mercado ha descontado ya algunos de los riesgos asociados a la inversión en IA.

La demanda de la infraestructura en la nube de Oracle es innegable. Si la compañía logra convertir este backlog en ingresos reconocidos manteniendo la rentabilidad, el precio actual de sus acciones podría parecer una ganga con el paso del tiempo. La apuesta por la inteligencia artificial implica riesgos a corto plazo, pero la baza a medio y largo plazo es la indiscutible necesidad de potencia computacional.

El sector tecnológico se encuentra en una fase de transformación acelerada, y Oracle está posicionada para liderar esta revolución. La empresa no solo se beneficia del auge de la IA, sino que también se consolida como un proveedor clave de la infraestructura necesaria para que esta tecnología se desarrolle. El futuro de la computación se está construyendo ahora, y Oracle está en el centro de ella.

El aumento de la demanda de infraestructuras para IA no es una moda pasajera, sino una necesidad estratégica para las empresas que buscan mantenerse competitivas. La compañía debe gestionar cuidadosamente sus inversiones en capital, pero la visión a largo plazo es clara: la inteligencia artificial está redefiniendo el panorama tecnológico, y Oracle está preparada para aprovechar esta oportunidad.