Oracle: ¿apuesta arriesgada o salto cuántico en la ia?
La acción de Oracle (ORCL) ha desplomado más de un 24% en lo que va de 2026, un castigo severo que refleja la creciente desconfianza de los inversores ante la ambiciosa, y costosa, incursión de la compañía en el mundo de la Inteligencia Artificial. ¿Está Oracle apostando demasiado, o se encuentra en la antesala de una transformación radical?
La deuda se acumula tras inversiones masivas
La estrategia de Oracle en IA no es precisamente discreta. La empresa planea movilizar hasta 50.000 millones de dólares en deuda y capital para construir su infraestructura de IA, una cifra que ha encendido las alarmas sobre un posible aumento significativo de la deuda y, lo que es más preocupante, la posibilidad de un flujo de caja libre negativo en los próximos años. El mercado exige pruebas de que Oracle puede convertir esta inversión masiva en beneficios tangibles y sostenibles.
Pero no todo son nubarrones en el horizonte. La cifra de remaining performance obligations (RPO), o backlog de contratos, de Oracle se eleva a casi 553.000 millones de dólares, un incremento del 325% interanual. La demanda de infraestructura para IA supera con creces la oferta actual, y Oracle se posiciona para capitalizar esta escasez, aunque a un precio considerable.
Lo que nadie cuenta es que una parte importante de esta capacidad ya está comprometida a través de contratos, e incluso algunos están respaldados por la financiación de socios o clientes. Esto, en teoría, mitiga el riesgo para el balance de la empresa, pero el éxito final depende de la ejecución impecable de esos acuerdos.

Cifras que hablan por sí solas
Los resultados del tercer trimestre fiscal de Oracle, finalizado el 28 de febrero, ofrecen un atisbo de la voraz demanda impulsada por la IA. Los ingresos totales se dispararon un 22% interanual, alcanzando los 17.200 millones de dólares, mientras que los beneficios por acción (GAAP) se incrementaron un 24%, hasta 1,27 dólares. El negocio de cloud se catapultó un impresionante 44%, con 4.900 millones de dólares procedentes de la infraestructura en la nube y 4.000 millones de dólares de las aplicaciones. La división de bases de datos multi-nube de Oracle experimentó un crecimiento aún más vertiginoso, con un aumento del 531% interanual, demostrando la fuerte demanda empresarial por ejecutar sus bases de datos en múltiples plataformas en la nube.
Además, los márgenes operativos de la infraestructura de IA ya superan el 30%, mientras que los servicios de bases de datos, con márgenes brutos entre el 60% y el 80%, siguen siendo una fuente de rentabilidad robusta. Oracle atribuye este auge al llamado “efecto halo”, donde la adopción de su infraestructura de IA impulsa la demanda de otros servicios en la nube, como bases de datos y aplicaciones, mejorando la visibilidad de ingresos y la rentabilidad a largo plazo.

Acuerdos estratégicos y reestructuración
La compañía ha cerrado acuerdos clave, como el contrato de 300.000 millones de dólares con OpenAI en septiembre de 2025 para capacidad de cómputo, y participa en la iniciativa Stargate, un proyecto de hasta 500.000 millones de dólares para construir alrededor de 10 gigavatios de capacidad de centros de datos. Estos movimientos la colocan en el epicentro de la expansión global de la infraestructura de IA.
Paralelamente, Oracle está implementando una reestructuración interna, recortando miles de empleos y redirigiendo recursos hacia las inversiones en IA y la nube. Aunque esta medida genera turbulencias a corto plazo, la intención es optimizar los márgenes de beneficio y mejorar el flujo de caja libre.

¿Una oportunidad de compra o una trampa?
Oracle se encuentra en una fase de transición, abandonando su rol tradicional como proveedor de software empresarial para convertirse en una empresa de infraestructura de IA de “full-stack”. Su valoración actual, con un múltiplo de 18,3 veces los beneficios esperados, parece razonable, pero el éxito depende de su capacidad para ejecutar su plan y mantener su actual trayectoria de crecimiento. El desplome de la acción podría representar una oportunidad para inversores a largo plazo, siempre y cuando estén dispuestos a asumir el riesgo inherente a esta apuesta transformadora.
La cifra de 553.000 millones de dólares en RPO es una promesa, pero la ejecución será la clave. El tiempo dirá si Oracle puede convertir esa promesa en una realidad rentable.