Openai acusa a musk de sabotaje y amenaza con hundir la ia
OpenAI ha lanzado una furiosa carta a los fiscales de California y Delaware, acusando a Elon Musk de intentar ilegalmente desmantelar la organización y, lo que es más grave, de amenazar con arruinar su futuro como empresa de inteligencia artificial.
La batalla legal se intensifica: musk busca desvincularse de openai
La empresa, creadora de ChatGPT, ha movido ficha ante las autoridades, denunciando un comportamiento anti-competitivo y “impropio” por parte del magnate, quien busca, según OpenAI, desviar la compañía hacia un modelo de negocio puramente lucrativo, abandonando su misión original.
La disputa, que ya ha derivado en un juicio en Oakland, California, se remonta a 2018, cuando Musk, cofundador de OpenAI, la abandonó para lanzar xAI, su propia competencia en el sector de los chatbots. En una maniobra que OpenAI describe como “desesperada”, Musk habría intentado reclutar a Mark Zuckerberg para que respaldara su oferta inicial de compra, una estrategia que, según la carta, fue frustrada por la negativa del CEO de Meta.

Un ataque financiero de 100.000 millones de dólares
La amenaza más contundente de OpenAI es la posibilidad de que Musk, a través de demandas, obtenga una indemnización superior a 100.000 millones de dólares, lo que, argumentan, paralizaría la organización. Jason Kwon, jefe de estrategia de OpenAI, calificó la estrategia legal de Musk como “una manipulación basada en promesas de futuro, sin una evaluación exhaustiva de los planes de recapitalización de la compañía”.
La judicialización de este conflicto pone en juego el futuro de la IA general, o AGI, y la visión de OpenAI de desarrollar esta tecnología para el beneficio de la humanidad. La batalla legal, que promete ser larga y compleja, se presenta como un choque entre dos visiones radicalmente diferentes sobre el rumbo de la inteligencia artificial.
La decisión del juez de que un jurado dirija el juicio, programado para abril, amplifica la importancia de este enfrentamiento. No parece que Musk esté dispuesto a ceder, y OpenAI, lejos de intimidarse, ha decidido adoptar una postura frontal, defendiendo con uñas y dientes su modelo de negocio y su compromiso con la IA responsable.