Nomad foods acelera con nuevos ejecutivos y una visión de recorte
La estrategia de Nomad Foods se refuerza con la designación de dos nuevos presidentes para Europa, un movimiento que, según el CEO, busca ‘agilizar la ejecución comercial’. Un cambio de rumbo que viene en un contexto de presión por resultados, tras un año de ventas en descenso.
El foco se centra en el sur y el centro de europa
Jon Fernandez de Barrena, con una trayectoria reciente como CEO de Alvinesa Natural Ingredients, se incorpora como presidente de las operaciones en el sur de Europa. Su mandato abarca mercados clave como Francia, los Países Bajos, Italia y España. La compañía aún busca un líder para sus operaciones en el centro de Europa, con una mirada puesta en los mercados nórdicos y el DACH –Alemania, Austria, Suiza–, una tarea que se espera que se complete “más adelante este año”.
Dominic Brisby, recién nombrado CEO, subraya que estas designaciones son un paso decisivo para consolidar el enfoque y liberar el potencial de los mercados europeos. Pero la realidad es que, en febrero, Nomad Foods ya había anticipado una caída en las ventas y los beneficios para el próximo ejercicio fiscal.

El peso de la contracción: un 2-5% en la caída orgánica
Las cifras hablan por sí solas: las ventas orgánicas se redujeron un 1,9% en el año anterior, alcanzando los 3 mil millones de euros. Un volumen inferior en 1,4% y una bajada del 0,5% en el precio/mix apuntan a una situación delicada. Las ventas totales también sufrieron una contracción del 2,2%. Brisby proyecta una disminución del 2 al 5% en los ingresos orgánicos para 2026 –un año que ya se perfila como una transición–, marcando el inicio de un plan de reestructuración que buscará mejorar el rendimiento fundamental y crear valor.
Las cuentas reflejan la presión: el EBITDA ajustado cayó un 7,5% el año pasado, situándose en 523 millones de euros, y se espera que disminuya entre un 5 y un 10% en el nuevo ejercicio. Los beneficios por acción (EPS) también sufrieron un descenso del 6,7%, llegando a 1,66 euros. La compañía estima que este indicador caerá entre 1,45 y 1,60 euros en el futuro.
Este movimiento estratégico, aunque bienintencionado, se produce en un entorno de mercado exigente para Nomad Foods. La empresa, propietaria de marcas como Iglo, debe demostrar que puede superar los desafíos actuales y alcanzar sus objetivos a pesar del contexto económico.
