Neurocrine se alza con soleno: ¿el fin de la sed insaciable?
En una operación que sacude el sector biotecnológico, Neurocrine Biosciences ha anunciado la adquisición de Soleno Therapeutics por la considerable suma de 2.900 millones de dólares. La jugada, que implica un desembolso de 53 dólares por acción, posiciona a Neurocrine como líder en el tratamiento de una enfermedad rara que, hasta ahora, carecía de opciones terapéuticas aprobadas.
Un hallazgo revolucionario para el prader-willi
El centro de esta adquisición es Vykat XR, el tratamiento insignia de Soleno, aprobado en marzo de 2025 por la FDA para el síndrome de Prader-Willi. Esta condición genética, que afecta a aproximadamente 10.000 personas en Estados Unidos, se caracteriza por un hambre insaciable y compulsiva, capaz de llevar a sus pacientes a la obesidad, diabetes e incluso a complicaciones fatales como la rotura gástrica. Vykat XR, con sus primeros ingresos de 190 millones de dólares, representa una oportunidad de mercado significativa.
La operación ha sido financiada con el efectivo disponible de Neurocrine, aunque la compañía ha indicado que recurrirá a la financiación por deuda para completar la adquisición. El precio de las acciones de Soleno se disparó un 32% en la mañana, mientras que las de Neurocrine experimentaron una ligera caída del 1,5%, reflejo de la cautela del mercado ante el impacto de la adquisición en su rentabilidad.

Más allá de ingrezza: la diversificación de neurocrine
Para Kyle Gano, CEO de Neurocrine, la integración de Vykat XR permitirá “expandir su alcance y beneficiar a más pacientes”. La compañía, cuya principal fuente de ingresos es Ingrezza, un tratamiento para los movimientos involuntarios que generó 2.510 millones de dólares el año pasado, ha estado construyendo su división de enfermedades raras desde finales de 2024, tras la aprobación de Crenessity, un tratamiento para un trastorno hormonal que ha aportado 301 millones de dólares hasta la fecha.
Lo que nadie cuenta es que Vykat XR cuenta con patentes que lo protegerán de la competencia hasta mediados de la década de 2040, garantizando un flujo de ingresos estable para Neurocrine durante los próximos años. Esta fortaleza, unida a la creciente demanda de tratamientos para enfermedades raras, convierte la adquisición en una apuesta estratégica de alto riesgo y alta recompensa.
La operación se enmarca dentro de un año especialmente activo en términos de fusiones y adquisiciones en el sector biotecnológico, con un volumen de transacciones que alcanzó los 68.600 millones de dólares solo en el primer trimestre del año, según datos de LSEG.
La compra de Soleno, sin embargo, no está exenta de desafíos. Neurocrine deberá integrar con éxito la nueva división y demostrar que puede maximizar el potencial de Vykat XR en un mercado cada vez más competitivo. Pero la cifra habla por sí sola: 2.900 millones de dólares. Una inversión que podría cambiar el panorama del tratamiento de enfermedades raras y consolidar a Neurocrine como un actor clave en el sector.