Microsoft: el ai y la sombra sobre office
Las cifras de Microsoft en el tercer trimestre de 2026 parecen sólidas, con un crecimiento del 18% en ingresos y un salto del 123% en su negocio de inteligencia artificial. Pero tras la fachada de prosperidad, se esconden fisuras que ponen en duda la fortaleza de la compañía y su estrategia a largo plazo.
Azure, un crecimiento lento en comparación
Si bien Azure, su principal nube, creció un 40% en términos de ingresos (39% en moneda constante), la aceleración es, en realidad, modesta. El crecimiento se mantiene estancado en torno al 39%-40% en el cuarto trimestre previsto, a pesar de la inversión masiva en IA. Esto se queda lejos de la explosión que están experimentando sus rivales, Amazon con AWS (28%) y Alphabet con Google Cloud (63%), que muestran una reacceleración notable.
El crecimiento del 39% de Azure en el tercer trimestre, en comparación con el 38% del segundo, solo representa un punto porcentual de mejora. La estrategia de Microsoft parece estar perdiendo impulso frente a la competencia, y la inversión en IA no se traduce en un crecimiento proporcionalmente mayor en su principal plataforma cloud.

La productividad bajo presión
Pero la preocupación va más allá de Azure. El segmento de productividad y procesos, que incluye Microsoft 365, LinkedIn y Dynamics 365, solo creció un 17%, impulsado por un 19% en Microsoft 365 commercial cloud. Aunque saludable, este crecimiento se ve amenazado por la creciente competencia de Google Workspace, que sigue erosionando su cuota de mercado.

El dilema del per-user
La verdadera incógnita reside en el futuro de Office. Según Satya Nadella, CEO de Microsoft, el modelo tradicional de licencias por usuario se está transformando hacia un modelo de uso. Esta transición podría desbloquear nuevas oportunidades de ingresos, pero también introduce una gran incertidumbre. Si los usuarios cambian la forma en que consumen software, Microsoft podría perder la estabilidad de sus ingresos recurrentes.

Una apuesta arriesgada para openai
Además, el reciente cambio en la relación con OpenAI, que elimina su exclusividad para los modelos de IA, podría debilitar las defensas de Microsoft. La compañía ya ha invertido miles de millones en esta tecnología, pero la apertura a la competencia podría diluir su ventaja competitiva en el campo de la inteligencia artificial. La decisión, aunque estratégica, genera dudas sobre la sólida posición de Microsoft en este sector.
Un precio aún atractivo, pero con reservas
A pesar de las preocupaciones, Microsoft se mantiene como una empresa sólida, con una capitalización de mercado de 3.2 billones de dólares. Sin embargo, su valoraciones, elevadas, y el crecimiento lento de Azure y la incertidumbre sobre el futuro de Office, me llevan a preferir a Alphabet y Amazon. Por ahora, no estoy dispuesto a invertir en Microsoft, incluso con esta valoración, dada la fragilidad subyacente.
