Lilly asesta un golpe a novo nordisk en la batalla por la obesidad
La guerra por el lucrativo mercado de fármacos para la obesidad ha entrado en una nueva fase. Tras la irrupción de Novo Nordisk con Ozempic, Eli Lilly parecía ceder terreno, pero ahora contraataca con una estrategia agresiva que podría redefinir el panorama y colocar a la compañía en la cima del sector.
Lilly presenta foundayo: la píldora sin restricciones
Novo Nordisk abrió la veda con Wegovy, un fármaco que revolucionó el tratamiento de la obesidad. Sin embargo, Eli Lilly ha respondido con Foundayo (orforglipron), una píldora igualmente efectiva que, y aquí está la clave, llega al mercado sin las incómodas restricciones que sí impone Wegovy. Mientras que los pacientes de Novo Nordisk deben tomar Wegovy en ayunas, evitando alimentos y otros medicamentos durante 30 minutos, Foundayo permite una mayor flexibilidad, algo que, como bien saben los pacientes, marca una diferencia considerable en la adherencia al tratamiento.
La cifra habla por sí sola: la demanda inicial de la formulación oral de Wegovy de Novo Nordisk sugiere una necesidad latente de opciones de tratamiento para la obesidad que no requieran inyecciones. Pero Lilly, con su Foundayo, no solo ofrece una alternativa, sino que parece haber anticipado las preferencias de los pacientes, eliminando una barrera significativa para su uso.

¿Retatrutide, la carta maestra de lilly?
Pero Foundayo es solo el primer movimiento de una jugada más ambiciosa. Eli Lilly tiene en sus manos retatrutide, un agonista triple del receptor de hormonas, que se encuentra en fase 3 de ensayos clínicos y cuyos resultados preliminares son, sencillamente, espectaculares. En su primer ensayo de fase 3, pacientes tratados con una dosis de 12mg perdieron un promedio del 28.7% de su peso corporal en 68 semanas. Un dato que, comparado con el 23% de reducción de peso logrado por el fármaco combinada cagrilintide-semaglutide (CagriSema) de Novo Nordisk, deja claro quién lleva la delantera en este momento.
Novo Nordisk se enfrenta a un desafío considerable. Su próxima generación de fármacos aún está lejos de llegar al mercado, y el desarrollo de medicamentos es un proceso que consume tiempo y recursos. Mientras tanto, Lilly podría consolidar su posición dominante gracias a la combinación de Foundayo y retatrutide, una dupla que podría reescribir las reglas del juego en el mercado de fármacos para la obesidad. La competencia se recrudece y el futuro del tratamiento de la obesidad, al parecer, está en manos de Eli Lilly.
La bolsa de Eli Lilly refleja esta confianza del mercado, con un precio actual de $935.79, aunque hoy ha experimentado una ligera caída del 1.96%.