Laffont cambia de rumbo: ¿adiós a coreweave, hola applied materials?
Philippe Laffont, el gestor de Coatue Management y uno de los inversores tecnológicos más respetados a nivel mundial, ha realizado un movimiento estratégico que levanta ampollas en el mercado. El fondo ha reducido drásticamente su posición en CoreWeave, una empresa de centros de datos especializados en inteligencia artificial, para apostar fuerte por Applied Materials, líder en equipos de fabricación de semiconductores. ¿Un cambio de táctica o una lectura más precisa de las tendencias del sector?
El declive de coreweave: ¿una apuesta arriesgada demasiado pronto?
Coatue, conocida por sus apuestas audaces en tecnología emergente, vio cómo su posición en CoreWeave, que llegó a ser su mayor participación, se desplomaba tras una serie de eventos adversos. La empresa debutó en bolsa a principios de 2025, y el fondo aprovechó para aumentar su posición, pero el precio de las acciones se derrumbó en octubre, perdiendo cerca del 50% de su valor. La explicación, según los analistas, reside en el modelo de negocio de CoreWeave, altamente apalancado y dependiente de contratos a largo plazo con empresas de desarrollo de IA. Un retraso en la construcción de sus centros de datos, revelado el pasado otoño, aceleró la caída.
Lo que nadie cuenta es que CoreWeave opera al borde del precipicio. Su crecimiento vertiginoso se basa en una estrategia de apalancamiento agresivo: financia la construcción de sus instalaciones con préstamos respaldados por los contratos de uso de sus GPUs. Si la demanda disminuye o los costes de construcción se disparan, la empresa podría tener serios problemas para cumplir con sus obligaciones financieras.

Applied materials: la jugada maestra de laffont
En contraposición a la salida de CoreWeave, Laffont ha reafirmado su confianza en Applied Materials, duplicando su participación en el fondo Coatue. Applied Materials es, en esencia, el proveedor de herramientas que permite a los fabricantes de chips fabricar los chips que alimentan la IA. La empresa ofrece una amplia gama de equipos esenciales para la fabricación de semiconductores, tanto de lógica como de memoria, y se beneficia directamente del auge de la inteligencia artificial.
La cifra habla por sí sola: los fabricantes de chips están invirtiendo sumas astronómicas en aumentar su capacidad de producción. TSMC, el gigante taiwanés, anunció un presupuesto de capital de 52.000 a 56.000 millones de dólares para este año, superando los 41.000 millones del año anterior. Micron, por su parte, prevé que su gasto en capital en 2026 supere los 25.000 millones de dólares. Applied Materials, con su posición dominante en el mercado, está excepcionalmente posicionada para capitalizar esta oleada de inversiones.
Además, la empresa se beneficia de su escala. Su capacidad para invertir en investigación y desarrollo y colaborar estrechamente con sus clientes le permite mantener su ventaja competitiva y aumentar sus márgenes de beneficio. Con un precio de 30 veces sus ganancias futuras, Applied Materials parece una apuesta más sensata que CoreWeave, especialmente considerando el menor riesgo y el potencial de crecimiento sostenido.
Laffont ha demostrado que, a veces, la mejor estrategia no es buscar la próxima gran novedad, sino apostar por las empresas que hacen posible la innovación. Su decisión de abandonar CoreWeave y reforzar su posición en Applied Materials sugiere una maduración en su enfoque, priorizando la solidez y la sostenibilidad sobre la especulación.
A medida que el mercado de la IA continúa su expansión, la capacidad de fabricar los chips que la impulsan será fundamental. Y en ese escenario, Applied Materials se perfila como un jugador clave, un caballo de batalla que podría generar retornos significativos para los inversores.