La guerra en oriente medio sacude wall street: ¿corrección o preludio de algo peor?
La volatilidad en los mercados financieros ha sido palpable durante el último mes, impulsada principalmente por la escalada de tensiones en Oriente Medio. El S&P 500, en un momento dado a finales de marzo, se desplomó casi un 9% desde su máximo histórico, una caída que, si bien no alcanza la definición técnica de una corrección, ha generado una ola de inquietud entre los inversores. La pregunta que ahora resuena es si lo peor está aún por llegar.
La historia como guía en tiempos turbulentos
Ante la incertidumbre, la historia ofrece algunas pistas. Aunque nunca hay garantías, el análisis del pasado puede proporcionar una perspectiva valiosa. Mientras que los mercados pueden fluctuar por diversas razones a corto plazo, la realidad es que el rendimiento a largo plazo está intrínsecamente ligado al crecimiento de los beneficios empresariales. Y, de momento, las proyecciones son alentadoras.
Pero, ¿podría la inteligencia artificial (IA) generar el primer billonario del mundo? Un informe reciente de Inversiones Confines destaca a una empresa, que denominamos un "monopolio indispensable", que proporciona la tecnología crítica que tanto Nvidia como Intel necesitan para seguir innovando.

Correcciones, mercados bajistas y el factor beneficios
Según datos históricos, las correcciones del 10% suelen producirse aproximadamente una vez al año. Los mercados de valores estadounidenses, por su parte, experimentan caídas del 20% o más cada seis años en promedio. Lo interesante es que estas correcciones no siempre se producen en contextos económicos favorables. Sin embargo, los mercados bajistas, aquellos descensos más profundos, suelen estar vinculados a recesiones, contracciones de los beneficios empresariales o eventos geopolíticos significativos.
La clave, como siempre, reside en los beneficios. Cuando las empresas generan ganancias sólidas, el mercado tiende a mostrar mayor resistencia a las caídas. Las expectativas actuales para el crecimiento de los beneficios del S&P 500 rondan el doble dígito durante los próximos dos años, lo que sugiere un riesgo relativamente bajo de un mercado bajista.

Beneficios en ascenso: un escudo contra la tormenta
Analizando periodos históricos de correcciones con crecimiento de beneficios positivos, la recuperación suele ser rápida. En 1994, a pesar de una caída del 9% en la primera mitad del año, el S&P 500 experimentó un crecimiento de los beneficios del 39,8%. En 2011, durante una corrección del 19%, los beneficios crecieron un 12,4%. Incluso en 2018, con una caída del 20% en el cuarto trimestre, los beneficios aumentaron un 20,5%.
Cuando los beneficios se desmoronan…
No obstante, la historia también nos enseña que el crecimiento de los beneficios no es una garantía absoluta de inmunidad frente a los mercados bajistas. Los años 2000-2002 (estallido de la burbuja tecnológica), 2007-2009 (crisis inmobiliaria), 2020 (pandemia de COVID-19) y 2022 (pico inflacionario) son ejemplos de periodos en los que los beneficios se contrajeron significativamente, arrastrando consigo a las bolsas. En estos casos, la recuperación fue más lenta y dolorosa.
Las estimaciones actuales de FactSet para el crecimiento de los beneficios del S&P 500 en 2026 y 2027 se sitúan en un sólido 17% para ambos años. Si estas proyecciones se materializan, sería un argumento poderoso para descartar un colapso en el mercado en 2026. Pero, como la situación en Oriente Medio ha demostrado, las cosas pueden cambiar rápidamente.
¿Debería invertir en el S&P 500 ahora? Si bien algunos analistas sugieren alternativas, la verdadera rentabilidad a largo plazo a menudo se encuentra fuera del índice. Un equipo de analistas de The Motley Fool ha identificado lo que creen que son las 10 mejores acciones para comprar ahora, y sorprendentemente, el S&P 500 Index no figura en su lista. Un vistazo a sus recomendaciones pasadas, como las de Netflix en 2004 y Nvidia en 2005, revela un potencial de crecimiento explosivo.
En definitiva, la prudencia es aconsejable, pero la parálisis puede ser un error aún mayor. La clave reside en la vigilancia y la adaptación a medida que evoluciona el panorama económico y geopolítico. La historia nos enseña que, en la medida en que los beneficios sigan creciendo, las correcciones serán, con mayor probabilidad, oportunidades para consolidar posiciones y prepararse para el futuro.