La carrera cuántica se intensifica: ¿quién sobrevivirá a quantinuum?

La entrada en escena de Quantinuum, avalada por Honeywell y con una valoración que roza los 15.000 millones de dólares tras su reciente IPO, ha sacudido el sector del cómputo cuántico. No es solo un debut más; es una declaración de intenciones que obliga a los pioneros a replantearse su estrategia y, sobre todo, a demostrar su valía.

El riesgo de rigetti computing: una historia de hardware sin rentabilidad

Rigetti Computing, con sus 7.500 millones de dólares de capitalización, se encuentra en una posición delicada. Si bien cuenta con una caja fuerte de 569 millones de dólares y un contrato con el gobierno indio para suministrar un sistema de 108 qubits, su base de ingresos es, para decirlo suavemente, frágil. La entrada de Quantinuum en el mercado, con su capital y respaldo, ejerce una presión considerable sobre la percepción de los inversores. El problema de Rigetti no es la tecnología; su tecnología avanza. El problema es que la comercialización no ha logrado acompañar ese ritmo, atrapando a la empresa en una narrativa de hardware que, en un mercado que exige resultados tangibles, ya no es suficiente.

D-wave quantum: el giro inesperado hacia la rentabilidad

D-wave quantum: el giro inesperado hacia la rentabilidad

En un movimiento que desafía las expectativas, D-Wave Quantum ha anunciado una caída del 81% en los ingresos del primer trimestre de 2026. Pero, y aquí está la clave, los pedidos (bookings) se dispararon un 1.994%, alcanzando los 33,4 millones de dólares. La compañía ha cerrado un acuerdo de 20 millones de dólares con la Universidad de Florida Atlántica y un contrato de 10 millones de dólares con una empresa del Fortune 100 para ofrecer servicios de computación cuántica. Lo que nadie cuenta es que D-Wave es la única empresa con una plataforma dual: tanto annealing cuántico como modelos de compuerta. Esta peculiaridad le permite abordar problemas de optimización empresarial reales, incluso antes de que el hardware tolerante a fallos madure por completo. Cuando esos pedidos se traduzcan en ingresos en la segunda mitad de 2026, la historia cambiará radicalmente.

Ionq: el claro favorito en la nueva contienda

Ionq: el claro favorito en la nueva contienda

Por último, pero no menos importante, está IonQ. Con un incremento del 755% en los ingresos del primer trimestre, alcanzando los 64,7 millones de dólares, la compañía no solo superó sus propias expectativas, sino que también se posiciona como el superviviente más sólido ante la llegada de Quantinuum. IonQ y Quantinuum compiten en el mismo campo de batalla: la computación cuántica basada en qubits atrapados en iones. Sin embargo, IonQ cotiza a un múltiplo de ventas de 179, mientras que Quantinuum lo hace a 505. La diferencia de valoración, a ojos de los inversores institucionales, convierte a IonQ en la opción más atractiva, respaldada por una base de ingresos real y en constante crecimiento. Su backlog de 470 millones de dólares es una prueba palpable de su potencial.

La IPO de Quantinuum no es el fin del camino para las empresas de computación cuántica; es un punto de inflexión. La contienda se ha intensificado, y la rentabilidad, no la promesa, será el factor decisivo.