Jbs en la cuerda floja: huelga en denver amenaza la cadena de suministro de grandes supermercados
La gigante cárnica JBS se enfrenta a una nueva crisis en Estados Unidos tras la decisión de los trabajadores de la planta de Denver de iniciar una huelga. Un 97% de los miembros de la UFCW Local 7 votó a favor de la medida, denunciando graves violaciones de las leyes laborales.

Una disputa que afecta a los estantes de colorado y arizona
La planta de Denver Processing, responsable del procesamiento de carne de res y cerdo, suministra a importantes cadenas como Kroger, King Soopers, City Market, Fry’s Food and Drug Stores y Ralphs Grocery Company. La huelga, si se materializa, podría provocar escasez y subidas de precios en los supermercados de Colorado, Arizona y California.
La UFCW Local 7 ha presentado múltiples denuncias por «prácticas laborales ilegales» contra JBS, acusando a la empresa de interferencia y represalias, incluyendo la sanción a un miembro del comité negociador por asistir a reuniones de negociación en representación de sus compañeros.
Según la unión, la dirección de JBS ha adoptado una postura de mala fe, obstaculizando las negociaciones y priorizando una oferta final antes de llegar a un acuerdo justo. Just Food, la agencia que supervisa las relaciones laborales, ha solicitado una declaración a JBS, que aún no ha respondido oficialmente.
La situación se agrava ante la diferencia con el acuerdo alcanzado hace apenas un mes en Greeley, Colorado, donde la empresa ofreció aumentos salariales y bonificaciones, pero sin compensación retroactiva. Esta disparidad ha encendido la indignación entre los trabajadores de Denver, que consideran que se les está tratando de forma desigual.
Kim Cordova, presidenta de la UFCW Local 7, ha denunciado que la autorización de huelga es una consecuencia directa de la «conducta ilegal y de mala fe» de la planta de Denver. A pesar de la incertidumbre, la empresa se mantiene firme y no ha fijado una fecha concreta para el inicio de la protesta.
La huelga en Denver no es solo un conflicto laboral; es un reflejo de las tensiones en la industria cárnica estadounidense, donde las condiciones de trabajo y los salarios son objeto de debate. La decisión de JBS de no incluir una prestación de pensión en el acuerdo de Greeley, a pesar de un acuerdo nacional previo, ha exacerbado la situación y polarizado las negociaciones. El futuro de la cadena de suministro de estos supermercados depende ahora de la resolución de esta disputa, que promete ser larga y complicada.