Intuitive machines: la luna como nuevo campo de juego para una empresa en deuda
La reciente intención de SpaceX de salir a bolsa ha provocado un revuelo en el sector espacial, impulsando las acciones de otras compañías del sector. Entre ellas, Intuitive Machines (LUNR), que ha experimentado un salto del 32,4% en el último mes.
¿Vale la pena apostar por intuitive machines? un análisis con cautela.
Si bien la compañía se define como una ‘empresa de infraestructura espacial’, su foco principal reside en la fabricación de satélites y, especialmente, en los aterrizadores lunares. Desde 2013, Intuitive Machines ha participado en más de 300 lanzamientos espaciales, operando actualmente 100 satélites y acumulando 177 horas de operaciones en la superficie lunar. Y, lo más relevante, ha sido seleccionada por la NASA para un contrato de 180,4 millones de dólares dentro del programa Artemis, destinado a entregar cargas útiles a la luna utilizando su lander, el Nova-D.
El objetivo final de Artemis es establecer una base permanente en la luna, lo que implicará la necesidad de transportar grandes cantidades de materiales. El Nova-D de Intuitive Machines parece ser la opción elegida por la NASA para las primeras etapas del programa. Además, la empresa compite por el próximo rover lunar, bautizado como RACER (Reusable Autonomous Crewed Exploration Rover).

Un negocio con fragilidad
Sin embargo, la situación financiera de Intuitive Machines no es precisamente sólida. Como empresa joven, depende en gran medida de inversiones y subvenciones de organizaciones como la NASA. En 2025, la compañía generó 207,13 millones de dólares, una cifra que representa una disminución del 9,15% con respecto a 2024, cuando facturó 228 millones de dólares – casi el triple de lo conseguido en 2023 (79,5 millones). A pesar de la mejora, la empresa aún no es rentable; su margen neto para 2025 es de -51,58%, una mejora considerable respecto al -152,16% de 2024.
Afortunadamente, Intuitive Machines cuenta con una sólida posición en el mercado, con 582,6 millones de dólares en efectivo y equivalentes (más del doble de los 207,6 millones de dólares al final de 2024), frente a una deuda de 553,4 millones de dólares. Los pérdidas netas también se han reducido, pasando de 346,9 millones de dólares en 2024 a 106,8 millones de dólares en 2025. No obstante, la dependencia de la NASA sigue siendo un factor clave y un riesgo inherente.

Una apuesta especulativa con potencial
En definitiva, Intuitive Machines presenta una combinación intrigante: experiencia en el envío de carga al espacio, respaldada por contratos importantes con la NASA, pero también una situación financiera delicada. Es una inversión especulativa, sí, pero una que podría beneficiarse enormemente si el programa Artemis se desarrolla con éxito. Considerarla, con cautela y una pequeña porción de la cartera, podría ser una opción interesante para aquellos con perfil de riesgo.
