Intel aprieta lazos con sambanova: ¿una jugada maestra o un riesgo calculado?
Intel ha vuelto a apostar fuerte por SambaNova Systems, inyectando 15 millones de dólares adicionales en la empresa de chips para inteligencia artificial. La operación, que eleva la participación de Intel al 9%, desata interrogantes sobre la estrategia del gigante tecnológico y los posibles conflictos de interés vinculados a su CEO, Lip-Bu Tan.

El creciente poder de intel en el ecosistema de la ia
Esta nueva inversión, que se suma a los 35 millones ya invertidos en febrero de 2026, refuerza la apuesta de Intel por el mercado de la IA generativa, un sector donde compite directamente con Nvidia. SambaNova, especializada en chips diseñados para optimizar el rendimiento de modelos de IA, ha sido objeto de rumores de adquisición por parte de Intel en el pasado, aunque finalmente no se concretaron. La colaboración estratégica anunciada a principios de año sugiere una integración más profunda entre ambas compañías, apuntando a un futuro en el que Intel podría ofrecer soluciones de hardware y software completas para la IA.
Pero hay un detalle que preocupa a los expertos en gobernanza corporativa: la estrecha relación entre Intel y las inversiones personales del CEO Lip-Bu Tan. El ejecutivo, un reconocido capital riesgo, tiene participaciones en varias startups, incluyendo OPAQUE Systems, EPIC Microsystems y 3D Glass Solutions. Estas operaciones, aunque legales, levantan sospechas sobre si las decisiones de Intel están siendo influenciadas por los intereses personales de Tan.
La controversia no es nueva. En abril de 2025, se reveló que fondos de capital riesgo vinculados a Tan tenían inversiones en más de 600 empresas chinas, algunas con supuestas conexiones militares. Esta situación provocó la intervención del entonces presidente Donald Trump, quien exigió la renuncia del CEO de Intel, calificándolo de “altamente conflictivo”. Aunque posteriormente se suavizaron las tensiones tras una reunión en la Casa Blanca, la sombra de la duda persiste.
Intel, en respuesta a las críticas, defiende sus políticas de gobernanza y supervisión por parte del consejo de administración. La compañía argumenta que sus inversiones en startups son habituales en el sector de los semiconductores y la computación avanzada, y que la superposición de inversiones es una práctica común. Además, asegura que ya era inversora en varias de estas empresas antes de que Tan asumiera el cargo de CEO.
SambaNova, por su parte, se enfrenta a sus propios desafíos. La empresa ha experimentado recortes de personal y dificultades para recaudar fondos, y su intento de competir con Nvidia en el mercado de hardware de IA se ha topado con obstáculos. El reciente cambio de estrategia, centrado en la inferencia de IA (el procesamiento de modelos de IA ya entrenados), podría ser clave para su supervivencia.
La apuesta de Intel por SambaNova, si bien promete impulsar su posición en el mercado de la IA, también plantea interrogantes sobre la transparencia y la ética en la toma de decisiones corporativas. Tan, con su red de inversiones estratégicas, se encuentra en una encrucijada: ¿será capaz de separar sus intereses personales de los de la empresa, o la sombra del conflicto seguirá acechando a Intel?
La cifra habla por sí sola: 15 millones de dólares, una inversión que podría redefinir el panorama de la IA, pero que también pone de manifiesto la necesidad de una mayor escrutinio en las relaciones entre empresas y sus líderes.