Icas acelera el acceso a la cualificación de auditoría británica para profesionales extranjeros

El Instituto de Contables Autorizados de Escocia (ICAS) ha desatado una revolución en el reconocimiento de la experiencia auditiva internacional, facilitando el camino hacia la prestigiosa Cualificación de Auditoría Británica (AQ) para expertos provenientes del extranjero. Un movimiento que, lejos de ser una mera formalidad, representa una oportunidad tangible para impulsar la calidad en la auditoría del Reino Unido.

Un nuevo sendero, menos laberíntico

Un nuevo sendero, menos laberíntico

La iniciativa, aprobada por el Financial Reporting Council (FRC), simplifica drásticamente el proceso de acreditación. Se centra en la adquisición de competencias específicas del Reino Unido, minimizando la carga de evaluaciones que, en el pasado, representaban una barrera considerable para los candidatos. Esto se traduce en un ahorro de tiempo considerable, estimando un plazo de dos o tres años para completar la AQ, dependiendo de la experiencia previa de cada profesional.

“Este camino acelerado reconoce la valiosa experiencia auditiva ya poseída por los profesionales internacionales senior y la canaliza eficientemente hacia la práctica británica,” afirma Gail Boag, CEO de ICAS. “Se trata de una respuesta directa a la necesidad de atraer talento cualificado y garantizar la excelencia en la auditoría a nivel nacional.”

La aprobación del FRC, sin embargo, no llega exenta de matices. ICAS ha insistido recientemente en la necesidad de mayor claridad y garantías en las salvaguardias y los informes de riesgos propuestos por el regulador. La presión para una mayor transparencia en la política de ‘Third Country Auditor’ es evidente, reflejando una preocupación por la integridad del sistema.

La elegibilidad para acceder a este nuevo esquema exige, además, estar registrado como miembro activo en la institución profesional de origen y contar con el respaldo de la empresa donde se desempeña el aspirante. Un requisito que, aunque lógico, obliga a una colaboración estrecha entre el profesional y su empleador. ICAS, en definitiva, busca consolidar su posición como puerta de entrada a la auditoría británica, aprovechando la experiencia global de sus miembros.