Ia: openai y anthropic, ¿rentables en una década?

Los gigantes de la inteligencia artificial, OpenAI y anthropic, están quemando efectivo a un ritmo vertiginoso mientras se preparan para sus salidas a bolsa. Los primeros detalles financieros, filtrados al Wall Street Journal, revelan un panorama que dista mucho de la promesa de beneficios inmediatos, desafiando la euforia que ha rodeado al sector.

La espera por la rentabilidad: un horizonte lejano

Mientras el mercado anticipa con fervor las ofertas públicas iniciales de estas empresas, la realidad es que OpenAI no espera alcanzar la rentabilidad hasta 2030, según estimaciones internas. anthropic, aunque con proyecciones más optimistas, solo alcanzaría el punto de equilibrio en 2028 o 2029, tras un año más de pérdidas. El quid de la cuestión: la inversión en computación para entrenar modelos de IA se disparará.

Para 2028, OpenAI proyecta un gasto de nada menos que 121.000 millones de dólares en potencia de cálculo, cifra que superaría los 100.000 millones en 2029. Este año, la compañía ya prevé gastar más de 25.000 millones. anthropic, aunque a menor escala, también muestra una trayectoria ascendente, con proyecciones que superan los 30.000 millones en 2029. La cifra habla por sí sola: la voracidad de estos modelos es insaciable.

Ingresos en auge, pero ¿suficientes?

Ingresos en auge, pero ¿suficientes?

Lo curioso es que, a pesar de estas pérdidas, ambos gigantes anticipan un crecimiento exponencial de sus ingresos. OpenAI prevé duplicar sus ingresos anualmente, alcanzando los 275.000 millones en 2030. anthropic, por su parte, espera superar los 150.000 millones en 2029. Sin embargo, la clave reside en cómo se distribuirán estos ingresos.

anthropic se centra en los clientes empresariales, canalizando la mayoría de sus ventas a través de socios de la nube. OpenAI, por el contrario, apuesta fuerte por el consumidor, con proyecciones de 150.000 millones de dólares en ingresos provenientes de usuarios finales en 2030. Una estrategia que, por ahora, implica subsidiar a los usuarios gratuitos para fomentar la adopción, una jugada arriesgada pero que parece dar sus frutos: el uso de plataformas de IA ha aumentado un 28,6% entre enero de 2025 y enero de 2026.

Chatgpt domina, google se recupera

El dominio de OpenAI en el panorama de la IA generativa es innegable: ChatGPT acapara un 79% del tráfico web global. Pero Google no se queda de brazos cruzados; Gemini ha experimentado un crecimiento del 157% entre abril y septiembre de 2025, alcanzando los 1.100 millones de visitas mensuales. Perplexity y Anthropic’s Claude, con 170 y 157 millones de visitas mensuales respectivamente, también están ganando terreno. La competencia se intensifica, y la guerra por el usuario se libra a golpe de inversión.

Pero hay un detalle que preocupa: a pesar del entusiasmo, menos de la mitad de los proyectos de IA corporativos están generando un retorno de la inversión positivo. La fiebre por la IA está impulsando una carrera armamentística, y el costo de esta carrera es, precisamente, el quemazón de efectivo que estamos presenciando.

Ante este escenario, no es de extrañar que OpenAI y Anthropic estén presionando a las bolsas para flexibilizar sus reglas. La reciente apertura de Nasdaq a permitir la cotización de empresas como OpenAI y SpaceX es una señal de que el mercado está dispuesto a adaptarse a la nueva realidad de las empresas tecnológicas.

En definitiva, la promesa de la inteligencia artificial sigue siendo atractiva, pero la senda hacia la rentabilidad está plagada de desafíos y requiere una inversión masiva. El tiempo dirá si las estrategias de OpenAI y Anthropic darán sus frutos, o si se convertirán en otro caso de éxito efímero impulsado por la especulación.