Guerra en oriente medio: ¿un nuevo golpe a las ventas de coches en ee.uu.?
Las previsiones de ventas de automóviles en Estados Unidos, que hasta hace poco mostraban cierta resiliencia, se ven ensombrecidas por la escalada del conflicto en Oriente Medio. Aunque los analistas se resisten a modificar drásticamente sus estimaciones, la incertidumbre económica que genera la guerra podría tener un impacto significativo en el mercado automotriz y, por extensión, en la economía estadounidense.
La sombra de la inflación: más allá del precio del combustible
Patrick Manzi, economista jefe de la National Auto Dealers Association (NADA), lo ha expresado con claridad: la duración del conflicto es directamente proporcional a la gravedad de sus consecuencias. Si bien el aumento inmediato del precio del combustible es una preocupación palpable, el verdadero riesgo reside en la disrupción de las cadenas de suministro globales. La guerra podría desencadenar una nueva oleada inflacionaria, afectando no solo a los precios de la gasolina, sino también a bienes esenciales como los fertilizantes y, por ende, a los alimentos.
La incertidumbre que impera en los mercados financieros también se traduce en condiciones de crédito más restrictivas. Esto encarece el acceso a préstamos para los consumidores, lo que podría frenar la demanda de vehículos nuevos. El temor a una recesión económica, aunque aún no confirmada, se cierne sobre el sector automotriz.

Un mercado que se aferra a las previsiones… por ahora
A pesar del panorama sombrío, las principales consultoras del sector, como JD Power y Cox Automotive, se mantienen firmes en sus proyecciones de ventas para 2026. JD Power, por ejemplo, mantiene su estimación de 16.3 millones de vehículos ligeros, una cifra prácticamente idéntica a la de 2025. Thomas King, presidente de JD Power OEM Solutions, señala que la industria enfrenta
