Guerra en irán y petróleo: ¿quiénes se forran y quiénes se quedan atrás?
La escalada de tensiones con Irán ha provocado un rally en los precios del petróleo, pero no todos los actores del sector energético están celebrando. Mientras algunos se disparan, otros se ven relegados. El análisis revela una clara diferenciación entre los ganadores y los perdedores, una dinámica que exige una mirada más allá de los titulares.
La exploración y producción internacional lidera la danza alcista
Según datos de IBD, las empresas de exploración y producción (E&P) con operaciones internacionales y las basadas en Canadá han encabezado la lista de ganancias, con un ascenso del 49% desde principios de año. En el mes posterior al inicio del conflicto, la rama internacional de E&P ha escalado un 15%, superando al grupo canadiense, que ha avanzado un 7%. Este comportamiento sugiere que el mercado valora positivamente la capacidad de respuesta ante la disrupción geopolítica.
Dentro de este grupo, nombres como Noble Corporation (NE), Transocean (RIG) y Valaris (VAL) destacan en el sector de la perforación petrolera. Transocean, precisamente, está inmersa en una ambiciosa adquisición de Valaris por 5.800 millones de dólares, una operación que podría redefinir el panorama de la perforación offshore y catapultar a Transocean a la vanguardia del mercado de drillships. La expectativa de un repunte en la demanda de servicios de perforación, augurado por Westwood Global Energy Group a partir de finales de 2026, impulsa aún más el optimismo.
Halliburton (HAL) y SLB (antigua Schlumberger), gigantes de los servicios de campo, también se benefician del auge, con un incremento anual del 38%. Sin embargo, Tidewater (TDW), una empresa más pequeña especializada en transporte offshore, ha superado a sus competidores más grandes, demostrando la importancia de la agilidad y la adaptación en tiempos de incertidumbre. La firma logró un crecimiento del 1% en ingresos y un 7% en EBITDA ajustado, generando un flujo de caja libre considerable.

Venezuela: ¿un salvavidas para los servicios petroleros?
La inestabilidad política en Venezuela, unida a la potencial eliminación de Nicolás Maduro, plantea un escenario de oportunidad para las empresas de servicios petroleros. Se espera que la reactivación de la industria petrolera venezolana requiera una inversión masiva, lo que beneficiaría directamente a compañías como Halliburton y SLB. Pero, ¿será suficiente para compensar los desafíos que aún enfrenta el sector?
La exploración y producción: un panorama más complejo
Mientras que las empresas de E&P se benefician del alza del petróleo, algunas se enfrentan a problemas de rentabilidad. ConocoPhillips (COP) y Occidental Petroleum (OXY) han visto sus acciones repuntar a pesar de las dificultades en sus resultados. En contraste, Vista Energy (VIST), una empresa mexicana con operaciones en Argentina, destaca por su crecimiento explosivo, triplicando su producción y cuadruplicando sus ganancias desde 2021. La cifra habla por sí sola: en 2025, Vista Energy experimentó un aumento del 57% en sus ganancias por acción y un 51% en sus ingresos.
La incertidumbre sobre la producción futura de petróleo en Estados Unidos, que se espera que se estabilice en 2026, y el aumento de la demanda de gas natural, impulsado por los centros de datos y las exportaciones, añaden complejidad al panorama. La reciente explosión en las exportaciones de gas natural licuado de EE.UU., impulsada por la demanda global en medio de la crisis con Irán, pone de manifiesto la importancia estratégica de este combustible.
El camino por delante para el sector energético estará marcado por la volatilidad geopolítica, la transición energética y la necesidad de adaptarse a un mundo en constante cambio. La capacidad de las empresas para innovar, gestionar riesgos y aprovechar las oportunidades que surjan determinará quiénes serán los verdaderos triunfadores en esta nueva era.
