Golpe al sector: cierran plantas y se esfuman cientos de empleos en el envasado

Una ola de cierres de fábricas sacude al sector del envasado en Norteamérica, dejando a más de 500 trabajadores sin empleo en cuestión de semanas. La situación, que se agudiza desde marzo, pone de manifiesto las presiones económicas y regulatorias que asfixian a la industria.

El cierre de advanced packaging: un duro golpe para baltimore

Advanced Packaging, empresa con sede en Maryland, anunció el cierre de su planta en Baltimore para el 1 de junio, impactando directamente a 18 empleados. Un cierre que, aunque menor en número de afectados, es un anticipo de lo que está por venir. La compañía, proveedora de soluciones de embalaje para sectores clave como el militar, gubernamental y aeroespacial, no ha ofrecido detalles específicos sobre las causas del cierre, aunque las presiones económicas generales podrían estar detrás de la decisión.

Pero la situación se agrava al considerar el caso de Genpak, que cerrará su planta en Cedar City, Utah, el 23 de mayo. 200 empleos se perderán en esta localidad, y la empresa ha señalado como factor determinante el auge de las prohibiciones legislativas de poliestireno en estados vecinos. Una medida que, si bien busca reducir el impacto ambiental, parece estar estrangulando a fabricantes como Genpak.

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Pallets y crisis en el corazón de américa

Pallets y crisis en el corazón de américa

Millwood, especialista en palets con operaciones en el Medio Oeste, también ha anunciado el cierre de su planta en Melrose Park, Illinois. La fábrica, que se dedica a soluciones de embalaje y cadena de suministro, dejará en la calle a 112 trabajadores entre mayo y agosto. Este cierre, sumado a los anteriores, pinta un panorama desolador para el sector.

Packaging Corporation of America (PCA) se suma a la lista con el anuncio del cierre permanente de su planta de Richmond, Virginia, a partir de junio. 110 empleados perderán su trabajo en esta localidad. La empresa no ha especificado las razones detrás de la decisión, pero la acumulación de cierres sugiere una tendencia preocupante.

El cierre de la planta de Smurfit Westrock en Wakefield, Massachusetts, ha generado aún más tensión. 91 trabajadores se enfrentan al desempleo a partir de mediados de mayo. Lo que agrava la situación es que los trabajadores, afiliados al sindicato Teamsters, iniciaron una huelga el 23 de marzo tras la expiración de su contrato, lo que sugiere una disputa laboral como posible detonante del cierre.

La cifra habla por sí sola: más de 500 empleos perdidos en tan solo unas semanas. La combinación de regulaciones ambientales restrictivas, presiones económicas y posibles conflictos laborales está creando una tormenta perfecta para el sector del envasado, poniendo en riesgo la estabilidad de miles de familias y la viabilidad de empresas que antes parecían sólidas. Este es solo el principio, y la industria debe prepararse para enfrentar un futuro incierto.