Gasóleo: la subida imparable alcanza máximos desde 2022
El precio del gasóleo, ese combustible que impulsa gran parte del transporte de mercancías, ha escalado por duodécima semana consecutiva, sin indicios de un pronto freno. La Administración de Información Energética (AIE) reportó un aumento de 24,2 centavos de dólar por galón, situando el precio promedio de venta al público en 5,643 dólares, el más alto desde el 4 de julio de 2022.
El fantasma de la guerra en oriente medio y su impacto en los mercados
Hace apenas unas semanas, la anticipación de un posible conflicto en Oriente Medio ya empujaba los precios al alza. El estallido de la guerra, aunque no ha provocado la catástrofe temida inicialmente, ha exacerbado una situación ya de por sí tensa. En total, desde que comenzó esta escalada, el precio del gasóleo ha subido 2,184 dólares por galón.
Pero la realidad es que la situación va más allá de la geopolítica. Según Mike Wirth, CEO de Chevron, los mercados de futuros no están reflejando completamente la presión que ejercen los factores físicos, como el potencial cierre del Estrecho de Ormuz, un cuello de botella crucial para el suministro mundial de petróleo. La complejidad del mercado se revela en la marcada diferencia entre los precios spot (inmediatos) y los futuros.

La disparidad global: europa y asia sufren precios estratosféricos
Mientras que en Estados Unidos el precio del gasóleo se sitúa en 5,643 dólares por galón, la situación en otras regiones es alarmante. En Europa, los consumidores afrontan precios cercanos a los 220 dólares por barril, con una prima de 30 dólares sobre los precios de Nueva York. En Singapur, la cifra se dispara a más de 290 dólares por barril, una prima de 110 dólares sobre Nueva York y 150 dólares sobre Chicago. La cifra habla por sí sola: en febrero de 2023, los precios en todos los mercados rondaban los 100 dólares por barril, mientras que en apenas cinco semanas Singapur ha triplicado su precio, Europa ha visto un aumento del 100% y Estados Unidos ha subido un 80%.
Esta brecha ha abierto una ventana de arbitraje, incentivando las exportaciones desde Estados Unidos. De hecho, en la semana que finalizó el 27 de marzo, las exportaciones de destilados no jet alcanzaron los 1,406 millones de barriles por día, el nivel más alto desde enero.
Philip Verleger, economista energético y experto en el mercado del gasóleo, ha señalado que la relativa moderación de la situación se debe al alivio de sanciones sobre las exportaciones rusas y a las grandes cantidades de petróleo almacenadas en buques cisterna. Pero esta tregua es temporal. Si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, la caída en el suministro de gasóleo podría duplicarse, alcanzando los 3 millones de barriles por día.
La incertidumbre persiste, pero una cosa es clara: el mercado del gasóleo se enfrenta a una tormenta perfecta de factores geopolíticos, económicos y logísticos, que amenazan con encarecer aún más el transporte y, en última instancia, el coste de vida.