Ford se enfrenta a una amenaza para sus beneficios no vista desde 2008

La rentabilidad de Ford Motor Company (NYSE: F) podría verse seriamente afectada en los próximos años, no por una crisis económica generalizada, sino por un fenómeno específico: la avalancha de vehículos eléctricos (VE) que regresan a las concesionarias tras sus periodos de leasing. Una situación que amenaza con erosionar los beneficios de Ford Credit, el brazo financiero de la compañía, y que recuerda a los tiempos turbulentos de la crisis financiera de 2008.

El secreto mejor guardado de ford: ford credit

Mientras la atención se centra en los nuevos modelos de vehículos eléctricos y las estrategias de producción, existe un componente vital del negocio de Ford que a menudo pasa desapercibido: Ford Credit. Esta entidad, que opera de manera similar a un banco, genera una parte significativa de los beneficios de la compañía, aproximadamente un 15% a 20% a pesar de representar solo un 5% de los ingresos totales. En 2023, por ejemplo, Ford Credit aportó 2,6 mil millones de dólares en EBT (Earnings Before Taxes) y devolvió 1,7 mil millones en efectivo a la matriz, recursos cruciales para financiar el ambicioso plan de electrificación de Ford y mantener su dividendo.

El fantasma de 2008 resurge, pero con ve

El fantasma de 2008 resurge, pero con ve

La debacle de 2008 se debió a una combinación de factores: una fuerte recesión económica que derrumbó la demanda de vehículos y una contracción del crédito que encareció el financiamiento. Hoy, la economía no se encuentra en recesión, pero existe una amenaza latente: la depreciación acelerada de los vehículos eléctricos de segunda mano. Los datos revelan una tendencia preocupante: el valor de los VE usados está cayendo en picado, y se espera que los modelos que regresan de los contratos de leasing en 2028 tengan un valor hasta 10.000 dólares por debajo de lo proyectado por las entidades financieras. En algunos casos, la diferencia podría llegar a los 20.000 dólares, dependiendo de la marca y el modelo.

Experian estima que casi 800.000 VE regresarán al mercado en 2028, lo que podría generar pérdidas multimillonarias para la industria automotriz. La cifra de 8 mil millones de dólares en pérdidas potenciales es alarmante y, aunque no amenaza la supervivencia de Ford, sí podría afectar significativamente sus márgenes de beneficio.

Tesla y gm, en peor situación que ford

Tesla y gm, en peor situación que ford

La buena noticia para Ford es que no es la compañía más expuesta a este riesgo. Según Automotive News Research & Data Center, Tesla y General Motors lideraron el mercado de leasing de VE el año pasado, con 228.000 y 102.000 unidades, respectivamente. Ford, por su parte, se quedó en poco más de 52.000. Esto significa que Tesla y GM podrían soportar un mayor impacto en sus resultados financieros.

Si bien los fabricantes con brazos financieros dedicados al leasing de vehículos no podrán evitar pérdidas por estos VE que regresan, la magnitud de la amenaza para Ford es significativamente menor que la que enfrentaron en 2008. La clave estará en la gestión de estos activos y en la capacidad de adaptar las estrategias de valoración y venta de vehículos usados.

En definitiva, los inversores deberán prestar atención a esta evolución del mercado de VE de segunda mano, ya que podría tener un impacto considerable en los resultados de Ford y de sus competidores en los próximos años. La industria automotriz está entrando en una nueva fase, y la gestión de los activos de leasing se ha convertido en un factor crítico para la rentabilidad.