Ford se deshace de mil millones en activos y apuesta por la energía: ¿un giro radical o una última baza?
Ford ha asumido una pesada carga de 10.700 millones de dólares en ajustes, una decisión drástica que marca un punto de inflexión en su estrategia, alejándose de la producción de vehículos eléctricos y apostando con fuerza por la infraestructura de baterías y el almacenamiento energético.
La operación ‘cirugía mayor’ de farley
La compañía, liderada por Jim Farley, ha catalogado estas reestructuraciones como ‘cirugía mayor’ necesaria para asegurar un futuro más sólido. La cifra refleja, en parte, la caída en ventas de la división ‘Model e’ y la necesidad de redefinir el modelo de negocio tras un despliegue de EV que, según parece, no cumplió con los plazos previstos. El ajuste contable incluye la liquidación de la joint venture BlueOval SK por 3.200 millones de dólares y la eliminación de activos relacionados con los programas eléctricos cancelados, una operación que, sin duda, dejará una huella profunda en el balance de la empresa.
Pero la historia no termina ahí. Ford está transformando su planta de baterías en Kentucky, reconvirtiéndola para producir hasta 20 gigawatts-hora anuales de sistemas de almacenamiento de energía avanzada para 2027. Este ambicioso proyecto, respaldado por una inversión inicial de 1.500 millones de dólares, se basa en acuerdos de licencia con CATL, un gigante chino que promete reducir los costes de producción y dar a Ford una ventaja competitiva.

Caterpillar: el modelo a seguir
Esta apuesta por la energía no es una decisión aislada. Caterpillar, el líder mundial en maquinaria pesada, ha experimentado un crecimiento explosivo en su división de generación de energía, impulsada por la demanda de centros de datos impulsados por inteligencia artificial, con un aumento del 44% en sus ingresos en el último trimestre de 2025. La empresa ha sabido capitalizar la transición energética, aprovechando su experiencia en la fabricación y su sólida base de clientes. La clave del éxito de Caterpillar reside en la capacidad de trasladar su expertise en la generación de energía a un nuevo mercado en auge.
Gm, un enfoque diferente
Mientras Ford se reinventa desde cero, General Motors (GM) ha optado por un camino distinto, centrándose en el desarrollo de la conducción autónoma. La compañía también absorbió 7.100 millones de dólares en ajustes, pero su estrategia se basa en la integración de Cruise y sus equipos técnicos, dejando atrás la ambiciosa apuesta por la energía.
El futuro es energético, pero.
El analista que predijo el éxito de NVIDIA en 2010, y que ahora ha identificado 10 nuevas empresas de IA con potencial de crecimiento, subraya la importancia de identificar las tendencias clave en el mercado. Ford parece estar respondiendo a esta señal, apostando por un sector que, según sus propias palabras, “está experimentando un crecimiento explosivo”. La pregunta que queda en el aire es si esta transformación será suficiente para asegurar la supervivencia de la compañía en un mercado cada vez más competitivo.
Números clave y perspectivas
Ford cerró 2025 con una pérdida GAAP de 11.100 millones de dólares, impulsada por cargos especiales de 15.500 millones de dólares, incluyendo la liquidación de BlueOval SK. La división ‘Model e’ registró una pérdida de 4.810 millones de dólares para todo el año y se espera que siga sufriendo pérdidas en 2026. Sin embargo, la compañía guía para un beneficio ajustado de 8.000 a 10.000 millones de dólares en 2026, dependiendo del éxito de sus nuevos proyectos. El sentimiento actual hacia Ford se sitúa en 48.95, con un consenso de analistas que prevea un precio objetivo de 14.09 dólares, a pesar de su actual cotización de 11.96 dólares. El rendimiento de las acciones es del 5.2% y cuenta con un ratio P/E de 7.