Ford se deshace de mil millones en activos y apuesta por la energía: un cambio radical
Ford ha reconocido una pérdida de 11.100 millones de dólares en 2025, fruto de una reestructuración drástica que implica la venta de activos y la cancelación de proyectos de vehículos eléctricos. La compañía, lejos de continuar con la estrategia original, se reinventa como un actor clave en el sector de la energía y el almacenamiento de baterías, una decisión que algunos analistas califican de ‘cirugía mayor’.
Reconfigurando el futuro: ford abandona el ev para centrarse en la energía
La cifra de 10.700 millones de dólares en ajustes, principalmente por la cancelación de programas de vehículos eléctricos y la escritura de activos, refleja la magnitud del cambio que vive Ford. La estrategia se centra ahora en la producción de baterías y sistemas de almacenamiento energético, aprovechando la experiencia en fabricación y la creciente demanda del mercado. El CEO, Jim Farley, lo describe como una decisión ‘difícil pero crítica’ para asegurar un futuro más sólido.

Kentucky, el nuevo epicentro de la energía
El plan de Ford Energy, que transformará la planta de batería de Glendale, Kentucky, en una fábrica de baterías de 5 MWh, representa una apuesta audaz. Se prevé una capacidad anual de 20 gigavatios-hora para 2027, con una inversión inicial de 1.500 millones de dólares en 2026. La colaboración con CATL, a través de licencias tecnológicas, promete reducir costes y fortalecer la competitividad.
Caterpillar: el modelo a seguir
La trayectoria de Caterpillar, que ha experimentado un crecimiento del 44% en sus ingresos por generación de energía en el último trimestre de 2025, sirve como un ejemplo inspirador. La compañía, líder en la fabricación de maquinaria pesada, ha sabido adaptarse al auge de la inteligencia artificial y la demanda de centros de datos, capitalizando su experiencia en la industria y sus relaciones con los clientes. Un crecimiento del 180.5% en su valor en el último año demuestra la efectividad de su estrategia.
Gm, una apuesta diferente
Mientras Ford se deshace de sus inversiones en vehículos eléctricos, General Motors (GM) está centrando sus esfuerzos en el desarrollo de la conducción autónoma. La compañía absorbió 7.100 millones de dólares en ajustes, pero su enfoque se ha desplazado hacia la tecnología de conducción sin conductor, una estrategia distinta que refleja las diferentes prioridades de cada fabricante.
Mirando al futuro: los próximos pasos
Los ojos de los inversores están puestos en los primeros contratos comerciales de Ford Energy, el cronograma de la conversión de la planta de Kentucky y el lanzamiento del Universal EV Platform. El éxito de estas iniciativas determinará si la apuesta por la energía se convierte en el nuevo motor de crecimiento de Ford, o si esta reestructuración se revelará como un error estratégico. La compañía necesita demostrar que puede aprovechar su experiencia en manufactura y sus relaciones con los clientes para competir en un mercado en auge.