Evtol: el 'jetson' que no despega

Las promesas de los vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) han mantenido a los inversores en vilo durante años, pero la realidad es que las empresas como Archer Aviation y Joby Aviation, ambas en fase de desarrollo, aún carecen de ingresos significativos. Sin embargo, un reciente vuelo de prueba desde Manhattan hasta el aeropuerto JFK ha generado cierto revuelo, elevando las acciones de Joby y catapultándola a la atención mediática.

Un salto, pero con obstáculos

Joby está probando estas rutas desde tres heliports de la ciudad hacia JFK, y los medios ya los describen como ‘coches voladores’, evocando la estética de los ‘Jetsons’. Las distancias podrían cubrirse en tan solo cinco minutos. Pero, a pesar del ingenio técnico y la caída en picado del precio de sus acciones, impulsada en parte por la inestabilidad geopolítica, mantengo la cautela. La clave reside en la rentabilidad, que aún no se demuestra.

La realidad económica: ¿un truco de magia?

La realidad económica: ¿un truco de magia?

Joby y Archer planean monetizar su tecnología a través del transporte y la defensa, aunque es el sector del transporte el que ha captado más interés. La visión es crear redes de vuelos de alta demanda en grandes ciudades, empezando por Dubai y Nueva York. Sin embargo, la viabilidad de este modelo es cuestionable. El tiempo de vuelo puede ser corto, pero el acceso a los heliports, crucial para reducir el tiempo total de viaje, se limita significativamente, restringiendo el mercado potencial. Caminar unos cuantos bloques con equipaje convierte a la gente en usuarios de taxis, servicios de ride-sharing o transporte público, desvirtuando la promesa de un viaje rápido y directo.

Un costo que pesa

Un costo que pesa

Se estima que un vuelo en eVTOL podría costar alrededor de 200 dólares por asiento, similar al precio de los servicios de helicóptero existentes, como Blade, que Joby adquirió por 125 millones de dólares. Sin embargo, un taxi desde Midtown Manhattan a JFK ronda los 100 dólares, y puede transportar hasta cuatro pasajeros. Para viajes en solitario, el precio podría ser justificable, pero para grupos, se vuelve menos atractivo. El factor crucial es la conveniencia: el eVTOL aterriza en un heliport, obligando a los pasajeros a un traslado en shuttle a la estación de AirTrain y, posteriormente, a la terminal. Incluso en el mejor de los casos, el viaje puerta a puerta podría tardar más de media hora. Aunque supera el tiempo de viaje en vehículo, la ineficiencia es evidente.

Datos clave de joby aviation (nyse: joby)

Datos clave de joby aviation (nyse: joby)

Hoy, Joby Aviation experimenta una caída del 1.38%, con una acción que se cotiza a 8.91 dólares. Su capitalización de mercado se sitúa en 8.900 millones de dólares, con un rango diario de 8.73 a 9.46 dólares y un rango de 52 semanas que oscila entre 6.14 y 20.95 dólares. El volumen de negociación asciende a 1.7 millones de acciones, con un promedio diario de 27 millones. La rentabilidad bruta se sitúa en un -3006.27%, un dato preocupante.

El desafío de replicar el éxito de blade

El principal desafío para Joby y Archer es superar los obstáculos que afectaron a operadores de helicópteros como Blade. La demanda se limitó a un sector socioeconómico específico, los costes de operación fueron elevados y la infraestructura era escasa, restringiendo la disponibilidad de vuelos puerta a puerta. Si bien los eVTOLs prometen ser más silenciosos y rentables, los problemas fundamentales de demanda e infraestructura persisten. En mi opinión, el uso práctico de estos ‘taxis aéreos urbanos’ es demasiado limitado para lograr una escalabilidad real. La euforia inicial probablemente desaparecerá, obligando a estas empresas a demostrar su viabilidad económica. Las probabilidades de que estos vehículos se conviertan en algo más que una moda pasajera parecen bajas.