Engie acelera la transición energética con inversiones masivas en almacenamiento
ENGIE está apostando fuerte por el almacenamiento de energía en Europa, impulsando una expansión que podría redefinir la estabilidad de las redes eléctricas. La compañía ha anunciado hoy una serie de adquisiciones y proyectos de construcción que la sitúan a la cabeza de la carrera por integrar baterías en el sistema energético.
Un despliegue estratégico en españa y francia
La estrategia de ENGIE se centra en dos pilares fundamentales: España, donde ha adquirido dos proyectos de almacenamiento de energía a gran escala en Andalucía – uno en Álora con una capacidad de 78MW/312MWh y otro en Tarifa, con 200MW/800MWh – y Francia, donde ha iniciado la construcción de una nueva instalación en Castelnau d’Aude, con una capacidad de 110MW/220MWh. Estos proyectos no son meras inversiones; incluyen sistemas sincrónicos para proporcionar estabilidad a la red y gestionar la reactancia, un detalle que demuestra un enfoque técnico riguroso.

Más allá de las cifras: la verdadera importancia
Con estas adiciones, la capacidad total de almacenamiento de ENGIE en Europa supera ya el 1GW, incluyendo las instalaciones ya en operación o en construcción en ocho países. La compañía se ha fijado un objetivo ambicioso: alcanzar los 95GW de capacidad renovable y de almacenamiento para 2030. La adquisición de UK Power Networks, valorada en 12.060 millones de euros, evidencia la voluntad de ENGIE de consolidarse como un actor clave en la distribución de energía, un movimiento que, sin duda, tendrá un impacto significativo en el mercado británico.
La batalla por la estabilidad del sistema
Paulo Almirante, vicepresidente sénior de Renewable & Flexible Power en ENGIE, ha subrayado que estos proyectos son esenciales para abordar un desafío crucial de la transición energética: combinar el crecimiento de las energías renovables con la estabilidad del sistema eléctrico. La compañía no se limita a generar energía; está construyendo la infraestructura necesaria para asegurar que esa energía sea fiable y accesible. La inversión en estos sistemas de almacenamiento es, en definitiva, una apuesta por un futuro energético más resiliente y sostenible.
La puesta en marcha de las instalaciones en España está prevista para 2028, mientras que en Francia se espera que la nueva planta en Castelnau d’Aude comience a funcionar en verano de 2027. Estos proyectos, sumados a las 5.3GW de capacidad solar y eólica instalada en Francia, reflejan el compromiso de ENGIE con la descarbonización de la economía.
