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El pollo loco vuela: beneficios superan las expectativas e impulsan la acción

El precio de las acciones de El Pollo Loco (LOCO) se disparó el viernes tras anunciar la compañía unos beneficios trimestrales que excedieron las previsiones de los inversores. Un respiro en un contexto económico que pone a prueba al sector.

El cuarto trimestre consolida una recuperación

El cuarto trimestre consolida una recuperación

Los ingresos del último trimestre de El Pollo Loco aumentaron un 8% interanual, alcanzando los 123,5 millones de dólares. Si bien 5,8 millones de esos ingresos se deben a una semana de operación adicional, la rentabilidad de los restaurantes existentes también contribuyó al optimismo.

La cifra habla por sí sola: el beneficio neto ajustado de la cadena de comida rápida saltó un 24%, hasta los 7,3 millones de dólares, o 0,25 dólares por acción. Esta superación de las expectativas de Wall Street, que situaban el beneficio por acción en 0,20 dólares, refleja la eficacia de la estrategia de la compañía.

Si bien el aumento de los precios del combustible, vinculado al conflicto de Oriente Medio, podría ejercer presión sobre las ventas, El Pollo Loco demuestra capacidad para prosperar en un entorno desafiante. La clave reside en la percepción de valor que ofrece a los consumidores.

La dirección de El Pollo Loco se muestra optimista. Anticipan un crecimiento de las ventas comparables hasta un 3% en 2026 y planean abrir entre tres y cuatro restaurantes propios, además de 15 a 16 franquicias en el próximo año. Liz Williams, CEO de la compañía, enfatiza la prioridad de impulsar el tráfico en el sistema y expandir la presencia en nuevos mercados.

La gestión de El Pollo Loco ha sabido navegar por un mercado complejo. Un ejemplo de su capacidad de adaptación es la mejora de su margen de contribución del restaurante, que pasó del 16,7% al 17,5% en comparación con el mismo período del año anterior. Este pequeño incremento, sumado a la sólida rentabilidad general, ha sido el detonante del rebote bursátil.

La apuesta por el crecimiento, tanto orgánico como a través de franquicias, sugiere una confianza firme en el potencial de la marca y su capacidad para conectar con los consumidores.