El crudo en llamas: el conflicto en irán amenaza con desatar una tormenta en los cielos y el bolsillo

El precio del combustible se dispara tras el cierre del Estrecho de Hormuz. Las consecuencias podrían ser devastadoras para las aerolíneas y, por extensión, para el turismo.

Una crisis energética que se acelera

La tensión geopolítica en Irán está desencadenando una catástrofe logística. Según Ryan McKay de TD Securities, se prevé una escasez de 350 millones de barriles de combustible y derivados del petróleo para finales de abril. Una cifra que, de confirmarse, podría poner en jaque la operatividad de la industria aérea y elevar los costes de los viajes a niveles estratosféricos.

La escalada de precios en el mercado de los combustibles –que ha experimentado un aumento del 100% en el último mes– se suma a la presión sobre las aerolíneas, donde el combustible representa hasta un 30% de sus costes operativos. La situación obliga a medidas drásticas: JetBlue sube sus tarifas de equipaje y Korean Air activa ‘modo emergencia’. La Organización de Aviación Internacional (OAG) ya registra un aumento del 25% en los precios medios de los billetes en la última semana, alcanzando máximos históricos desde 2017.

Un techo de cristal americano

Un techo de cristal americano

Estados Unidos, a pesar de contar con importantes reservas de combustible, no puede exportar la totalidad de su stock. La demanda interna, impulsada por la escasez, impide el flujo de exportaciones, lo que podría derivar en un ‘aguijón’ para la economía global, según Marko Papic de BCA Research. El reciente discurso del presidente no logró calmar los nervios del mercado, con un salto del 7% en el precio del crudo Brent y un aumento del 11% en el precio del crudo estadounidense.

Pero la situación no es un drama exclusivo europeo. Bloomberg informa que el continente tiene suficiente combustible para afrontar abril, aunque la escasez podría extenderse a mayo si la crisis persiste. El ETF Global Jets ha sufrido una caída del 10% en el último mes, con Southwest, la aerolínea estadounidense más afectada, experimentando una bajada superior al 22%.

En medio del caos, la empresa Darling Ingredients, que transforma residuos alimentarios y grasas animales en energía, se beneficia del aumento de la demanda, con un incremento del 70% en sus acciones este año. Un ejemplo de cómo la adversidad puede generar oportunidades, al menos para algunos.

La realidad es que, a pesar de las reservas existentes, la capacidad de suministro se ve comprometida por la demanda interna. Edward Morse de Hartree Partners advierte que la situación podría desembocar en un ‘deslizamiento’ hacia el abismo energético en abril, a menos que se logre una resolución rápida del conflicto. La volatilidad del mercado, lejos de remitir, se intensifica.

Un final inesperado

La situación, en definitiva, es un recordatorio de la fragilidad de las cadenas de suministro y de la importancia de la geopolítica en la economía global. Y no es que la situación sea esperable: la inversión en alternativas energéticas no ha logrado frenar el impacto de este escenario.