El ático de la oferta: ¿al borde de un crack en el petróleo?

El precio del petróleo se tambalea tras semanas de optimismo, impulsado por la aparente cercanía de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que podría desbloquear el Estrecho de Hormuz. Un respiro temporal, pero uno que podría ser efímero.

El estrecho bloqueado, el mundo en la cubertera

Brent, el referente global, se sitúa ahora alrededor de 90 dólares el barril, un descenso desde los más de 110 dólares de mediados de mayo. A pesar de seguir en alza un 50% interanual, el mercado ha duplicado su valor en un momento dado. Esta calma, sin embargo, podría ser una falsa.

Los ejecutivos de ExxonMobil y Chevron han levantado la alarma: en las próximas dos lunas, los precios podrían dispararse, alimentados por el agotamiento progresivo de las reservas estratégicas. La situación es, cuanto menos, preocupante.

El vacío en los depósitos: una amenaza inminente

El vacío en los depósitos: una amenaza inminente

La interrupción del suministro a través del Estrecho de Hormuz ha provocado la mayor disrupción en el suministro de petróleo de la historia. La producción en el Golfo Pérsico se ha desplomado más de un 50%, obligando a la economía global a recurrir a sus reservas de emergencia, como el Fondo Estratégico Petrolero de Estados Unidos (FSP).

El mundo está consumiendo un récord de 8.7 millones de barriles diarios de las reservas globales, según estimaciones de Goldman Sachs. La pérdida total de suministro desde el inicio de la guerra supera el billón de barriles. Un factor positivo inicial fue la existencia de altos niveles de inventario global antes del conflicto, proporcionando una protección considerable. Pero, como advierte Mike Wirth, CEO de Chevron, "los amortiguadores y los estabilizadores se están agotando progresivamente, y la capacidad del mercado para absorber este desequilibrio se ha reducido drásticamente en comparación con el inicio de la situación". En concreto, las existencias de crudo comercial estadounidense finalizaron la semana pasada en 441.7 millones de barriles, un 2% por debajo de la media de los últimos cinco años para esta época del año. El FSP, por su parte, ha caído a 365.1 millones de barriles, frente a los 415.4 millones antes de la guerra, muy por debajo de su capacidad de 714 millones.

“Estamos llegando a niveles sin precedentes de inventario”, ha advertido Neil Chapman, vicepresidente senior de ExxonMobil. Una vez que los niveles de inventario alcancen su punto más bajo, Brent podría subir a 150 o 160 dólares, superando su máximo histórico.

El precio del desasosiego: ¿qué implica para los inversores?

El precio del desasosiego: ¿qué implica para los inversores?

Los niveles de inventario global se acercan peligrosamente a la zona crítica. La situación exige cautela. ExxonMobil y Chevron, dos gigantes del sector, se encuentran en una posición delicada. La reciente caída de ExxonMobil (-1.16%) y Chevron (-0.31%) refleja la inquietud del mercado. Los inversores deben considerar una postura defensiva, examinando la posibilidad de proteger sus carteras con acciones como las de ExxonMobil y Chevron.

El riesgo en el mercado petrolero se eleva. Si el Estrecho de Hormuz no se abre pronto, los precios se dispararán, generando una ralentización económica global y una caída en el mercado bursátil. La situación exige vigilancia y, quizás, la adopción de medidas para mitigar los potenciales efectos negativos.