Delta aumenta beneficios a pesar del caos en los combustibles y la crisis de seguridad

Delta Air Lines ha sorprendido al mercado con un primer trimestre robusto, demostrando que la compañía puede resistir las turbulencias del sector – desde el alza vertiginosa de los costes del combustible hasta la paralización de la seguridad en el aeropuerto – gracias a una estrategia enfocada en clientes de alta rentabilidad.

El premium sigue siendo el motor de crecimiento

A pesar de que los gastos de combustible se dispararon un 8% en el primer trimestre, alcanzando los 2.591 millones de dólares, Delta ha logrado mantener una proyección optimista para el segundo trimestre, apuntando a un crecimiento del ‘low teens’ en los ingresos y márgenes operativos entre el 6% y el 8%, con un beneficio por acción ajustado de entre 1 y 1.50 dólares.

Las acciones de Delta se dispararon casi un 10% en las primeras horas de negociación, impulsadas también por el reciente altoprecio del petróleo y el cese del conflicto en Irán. El CEO, Ed Bastian, ha sido claro: ‘No estamos caminando esto atrás’, ha declarado, aunque reconoce que las previsiones de resultados para 2026 están pendientes de revisión debido a la volatilidad del mercado petrolero.

La refinación propia, una ventaja estratégica

La refinación propia, una ventaja estratégica

La compañía, que posee su propia refinería en Philadelphia, se está beneficiando de la ampliación del ‘crack spread’ – la diferencia entre el precio del crudo y los productos refinados – lo que le permite producir combustible a un coste menor que sus competidores, quienes dependen de los mercados externos. Esta ventaja, combinada con un crecimiento del 14% en los ingresos del segmento premium y un aumento del 13% en los ingresos por fidelización, está impulsando los resultados de la aerolínea.

Pero la situación no es solo positiva. La huelga de los agentes de seguridad, provocada por la falta de financiación del Departamento de Seguridad, ha afectado a los vuelos de corta distancia, especialmente los de Negocios, en las últimas semanas de marzo. Bastian ha expresado su preocupación y ha llamado a una solución rápida a este problema.

Aún así, Delta se muestra optimista. La compañía está reduciendo la capacidad en mercados de bajo tráfico y, además, está subiendo los precios de los billetes y los cargos adicionales. ’Estamos reduciendo la capacidad de forma significativa en el segundo trimestre, con una tendencia a la baja hasta que la situación del combustible mejore’, ha afirmado Bastian. ‘El precio del petróleo, más que cualquier otro factor, ha creado una urgencia en la industria para mejorar, racionalizar o consolidarse’.

Con un resultado anual ajustado de beneficios por acción (EPS) de entre 6.50 y 7.50 dólares, y un flujo de caja libre en el rango de 3 a 4 mil millones de dólares, Delta se posiciona como una empresa resiliente, capaz de navegar por las tormentas del sector aéreo. El CEO ha subrayado que la compañía está bien posicionada para aprovechar las oportunidades que surjan, pero reconoce que el entorno actual exige cautela y adaptación.