Del vecchio toma el control de essilorluxottica: un nuevo capítulo para el gigante de las gafas
Leonardo Maria Del Vecchio se acerca al control total de Delfin, la holding que domina EssilorLuxottica, tras una votación que ha desatado una tormenta de reacciones en el mercado. La aprobación de una salida de dos de sus hermanos marca un punto de inflexión en la historia de esta familia y podría reconfigurar el panorama de la industria óptica.
Un acuerdo a la sombra de la deuda
La votación, que superó el umbral necesario en una asamblea extraordinaria, permite a Del Vecchio consolidar una participación del 37.5% en Delfin, superando a sus hermanos Luca y Paola. La operación, respaldada por un paquete de financiación liderado por UniCredit, BNP Paribas y Crédit Agricole – incluyendo la posibilidad de un préstamo puente – busca desatascar una situación de bloqueo que ha mantenido a Delfin en una especie de limbo desde la muerte de su fundador, Leonardo Del Vecchio.
La clave reside en la complejidad de las reglas de gobierno establecidas tras la muerte del patriarca: dividendos atados a una décima de las ganancias, una barrera prácticamente insuperable que ha impedido cualquier reforma del consejo de administración. La maniobra de Del Vecchio, apoyada por la mayoría de los accionistas – seis de los ocho presentes – busca eliminar ese obstáculo y abrir el camino a una nueva etapa.

Más allá de la familia: el papel de los acreedores
Pero la aprobación de la votación no garantiza el final del asunto. La participación de los bancos, con la posible estructura de préstamo puente, añade una capa de incertidumbre. La operación podría permitir a Delfin reevaluar sus activos y su estrategia de gobierno, pero también introduce un elemento de riesgo en el balance de la compañía.
Delfin, con su control sobre EssilorLuxottica – que engloba marcas icónicas como Ray-Ban, Oakley y Persol – y sus inversiones en instituciones financieras italianas como Generali y Monte dei Paschi, se encuentra en una posición estratégica. La salida de los hermanos Del Vecchio podría acelerar la reestructuración de la empresa, aunque la oposición de Rocco Basilico, un socio de la familia, podría complicar aún más las cosas. La negociación con los acreedores, y la posible venta de participaciones, son ahora los principales desafíos.
En definitiva, la decisión de los accionistas marca un paso significativo hacia la consolidación del poder en manos de Leonardo Maria Del Vecchio, pero el futuro de Delfin – y, por extensión, del sector óptico – sigue siendo, por ahora, una incógnita.