Coupang, sancionada con 624.68 mil millones de won por fuga de datos en corea

El regulador surcoreano ha impuesto una multa récord a la gigante del comercio electrónico Coupang, elevando la sanción a 624.68 mil millones de won (aproximadamente 411.19 millones de dólares), por una grave filtración de datos personales.

Un disparate inaceptable: la mayor multa en la historia de la protección de datos coreana

La Comisión de Protección de la Información Personal (PIPC) no solo condenó a Coupang por la divulgación de datos de casi 37.55 millones de usuarios – nombres, correos electrónicos, números de teléfono e incluso direcciones – sino también por la recopilación no autorizada de información personal. La cifra total de la sanción asciende a 423.6 mil millones de won, con un suplemento de 201.1 mil millones de won por prácticas de recolección cuestionables.

Lo más sorprendente es que la PIPC atribuyó el fallo a debilidades en los sistemas de seguridad de la empresa, específicamente a una mala gestión de las claves de firma de autenticación y controles de acceso insuficientes. No se trata de un ataque cibernético sofisticado, según la investigación, sino de una falla en la gestión interna de la seguridad.

Coupang se defiende, pero la confianza se resiente

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La compañía, que ya se vio envuelta en una tormenta tras anunciar la filtración en diciembre, se resiste a la decisión, argumentando que las medidas correctivas implementadas y la valoración de los daños colaterales no fueron debidamente consideradas por la PIPC. Se rumorea que Coupang planea recurrir la sanción ante los tribunales, lo que podría prolongar este conflicto legal.

La salida del anterior CEO, Park Dae-joon, tras el escándalo subraya la gravedad de la situación. La empresa ha optado por Harold Rogers, quien anteriormente ocupaba el cargo de Director Administrativo y Abogado General, como nuevo líder interino. La vigilancia de la PIPC se intensifica, con nuevas sanciones aplicadas por filtraciones adicionales en sus servicios de logística, amounting a 248 millones de won.

Esta sanción monumental pone de manifiesto la creciente firmeza del regulador coreano en la protección de datos y subraya la necesidad de que las empresas, especialmente las tecnológicas, prioricen la seguridad de la información de sus usuarios. Un error de gestión con consecuencias devastadoras para la reputación y un golpe significativo a la confianza del consumidor.