Clearbridge: la energía se dispara mientras la tecnología se desploma

El primer trimestre de 2026 ha marcado un punto de inflexión en las estrategias de inversión. ClearBridge Investments, en su reciente análisis, revela un desempeño superior al del S&P 500, impulsado por una audaz apuesta por el sector energético y una disminución estratégica en la tecnología. Pero la historia es más compleja de lo que parece.

La guerra en irán y el éxodo de ingenieros: un cóctel explosivo

El panorama global, convulso por el conflicto en Irán y una fuga masiva de talento en el sector tecnológico, ha generado un clima de incertidumbre que ha afectado a los mercados. El S&P 500 se hundió un 4.3%, pero ClearBridge, anticipando este escenario, logró superar al índice gracias a una asignación inteligente de capital. La decisión de reducir la exposición a la tecnología, que se desplomó un 9.2%, resultó clave, mientras que una apuesta agresiva por la energía, con una subida del 38.2%, contrarrestó las pérdidas.

La estrategia, según se desprende del informe, se centró en empresas industriales de alta calidad y gestores de activos alternativos, reforzando al mismo tiempo su posición en el sector energético. No se trata solo de seguir la corriente, sino de comprender las dinámicas subyacentes y posicionarse en consecuencia.

Blackstone: un viejo amigo regresa

Blackstone: un viejo amigo regresa

Dentro de su cartera, ClearBridge ha destacado a Blackstone Inc. (NYSE:BX), un gigante de la gestión de activos alternativos. A pesar de una caída del 10.79% en el último mes y una pérdida del 13.93% en el último año, la firma considera que el momento era propicio para reincorporar a Blackstone a su cartera, aprovechando la volatilidad del mercado. La decisión no fue aislada; también aumentaron significativamente su exposición a Apollo Global Management, anticipando una mejora en el perfil riesgo-recompensa de los mercados de crédito privado.

“En un trimestre turbulento, aprovechamos la volatilidad del mercado para reducir algunas posiciones que habían experimentado ganancias y agregar otras que mostraban debilidad”, explican desde Clearbridge. “Hemos comprado cuatro nuevos activos en el trimestre, dos de los cuales, Blackstone y Otis, ya los habíamos tenido en el pasado. Nunca dejamos de seguir a las grandes empresas, incluso cuando sus valoraciones se disparan o sus fundamentos se deterioran.” La clave, según ellos, reside en la capacidad de identificar y aprovechar las oportunidades que surgen en momentos de crisis.

Aunque Blackstone no figura entre las acciones más populares entre los fondos de cobertura según Insider Monkey, ClearBridge ve en ella un valor atractivo, incluso por encima de algunas apuestas en inteligencia artificial, que perciben como más riesgosas.

La gestión de activos alternativos se posiciona como un sector en crecimiento, y ClearBridge parece convencido de que Blackstone y Apollo son, en esencia, franquicias de primer nivel que se adquieren a precios atractivos, en un contexto de incertidumbre económica y tecnológica.

La estrategia de ClearBridge no se limita a navegar por las turbulentas aguas de la guerra y la disrupción de la inteligencia artificial; busca una diversificación más amplia, reconociendo que la complejidad del mercado exige una visión a largo plazo y una capacidad de adaptación continua.

La cifra habla por sí sola: mientras la tecnología se desangra, la energía se consolida como un refugio seguro en un mercado volátil.