Caos en wall street: el ceasefire con irán desata una ola de reacción
El precio del crudo se desploma por debajo de los 100 dólares el barril tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que permite la reapertura del Estrecho de Hormuz. Un alivio inmediato se siente en las plazas bursátiles, con un salto del 4.8% en el Nikkei 225 japonés y un 5.6% en el Kospi surcoreano.
La tensión persiste, pero el mercado reacciona
Las expectativas sobre el alcance real de este acuerdo, que aún no ha fijado una fecha de inicio, han provocado una volatilidad extrema en los mercados financieros. Los futuros del S&P 500 avanzan un 2.3% mientras que los de la bolsa estadounidense se disparan un 2%.
El petróleo crudo, tanto el Brent como el WTI, sufren un descenso drástico: el Brent cae un 13.3% a 94.74 dólares el barril, y el WTI un 14.3% hasta los 96.83. La reciente escalada de tensiones, impulsada por las amenazas de Trump y los ataques a Israel y zonas del Golfo, había encarecido el petróleo, bloqueando el flujo de crudo desde el Mar del Golfo Pérsico a través del Estrecho de Hormuz, una vía vital para el suministro mundial.

Trump, un factor de incertidumbre constante
La decisión de Trump de suspender sus ataques planeados, un movimiento que había generado una ola de pánico en los mercados, contrasta con los continuos enfrentamientos en Israel, Irán y la región. La incertidumbre sobre la duración y la implementación del alto el fuego añade una capa de complejidad a la situación.
El precio del gasolina en Estados Unidos ha subido a 4.14 dólares por galón, un salto significativo desde los 3 dólares previos al inicio de la guerra. El rendimiento de los bonos del Tesoro también ha experimentado una leve relajación, con la caída del rendimiento del bono a 10 años a 4.24%, aunque sigue lejos de los 3.97% registrados antes del conflicto. La preocupación, sin embargo, persiste: la prolongación de la inestabilidad podría mantener las tensiones y presionar al alza los precios del petróleo a largo plazo.
La reciente subida del precio del barril de crudo a más de 117 dólares, impulsada por la incertidumbre, pone de manifiesto la fragilidad del mercado. La situación es tan volátil que, incluso tras el anuncio del alto el fuego, las bolsas se disparan en algunas zonas, pero con cautela. La prima de riesgo en los mercados se mantiene elevada, reflejando la persistente amenaza geopolítica.